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Hay hormonas específicas que están relacionadas con la pérdida u obtención de peso. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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¿Cómo activar las hormonas para adelgazar de forma natural?

Reír y hacer ejercicio son dos fórmulas que ayudan en el proceso de perder peso.

Cuando se trata de perder peso y lograr una condición saludable, nunca faltan las dietas y los planes de ejercicio. Los expertos coinciden en que la mejor manera de tener un peso saludable es alimentarse de forma sana y realizar actividad física.

Las hormonas desempeñan un papel importante en este proceso, pues no solo influyen en el estado anímico o el crecimiento, sino que también son responsables de la manera en que una persona gana o pierde peso, por lo que mantenerlas activas puede ayudar a lograr una figura saludable.

Estas circulan por el cuerpo en la sangre y actúan como “mensajeros químicos” que instruyen a las células para que cumplan con determinadas funciones. Son directas responsables del crecimiento y desarrollo, metabolismo, función sexual, reproducción y estado anímico, precisa la biblioteca médica MedlinePlus. Existen cuatro de ellas que están relacionadas con el peso.

La insulina y la leptina son clave en lo relacionado con el peso, pues la primera regula los niveles de glucosa en la sangre, mientras la segunda tiene relación directa con los mecanismo de saciedad. De igual manera, está la hormona cortisol que ayuda a combatir el estrés, regular los niveles de azúcar y el metabolismo, proceso por el cual el cuerpo utiliza los alimentos y la energía.

Según el portal Salud 180, para que las hormonas ayuden en el propósito de mantener un peso saludable, es necesario activarlas. Una de las fórmulas para lograr este objetivo es reír. Cita un estudio del Centro de la Universidad de Loma Linda de Neuroinmunología, en California, según el cual, un minuto de risa puede reducir hasta en 30 % los niveles de cortisol en la sangre.

Esto es importante, pues los altos niveles de cortisol aumentan el sistema de recompensa del cerebro a favor del consumo de alimentos que son denominado por los expertos de baja calidad, como aquellos altos en azúcar y en grasa.

Otra opción, según Salud 180, es comer una tortilla con aguacate. Cada vez que la persona come, en el intestino se libera colecistoquinina, péptido y otras hormonas similares que mandan el mensaje al cerebro de satisfacción. Para que esta sensación sea más perdurable un análisis de la Universidad de Cambridge sugiere que las comidas altas en proteína pueden ayudar al aumento de estas hormonas.

Los masajes también pueden incidir en la pérdida de peso. Realizarse un masaje puede ayudar a estimular los nervios que se encargan de liberar sustancias químicas en el cerebro, como la serotonina y dopamina. Ambas mejoran el estado anímico lo que permite no caer bajo episodios de estrés y de ansiedad que pueden incrementar las ganas de estas ingiriendo alimento de forma permanente.

Otra alternativa es eliminar todo tipo de azúcar pues los carbohidratos que se ingieren en alimentos altos en azúcar como dulces o productos procesados con azúcar, proporcionan energía rápida que el cuerpo utiliza, en cambio de quemar la grasa de reserva, precisa el canal de televisión TN de Argentina.

Aumentar la rutina de ejercicio también ayuda en el propósito de adelgazar. La actividad física puede activar otras hormonas como la oxitocina, que está relacionada con el placer, y es la hormona encargada de controlar los antojos. Para activarla se pueden realizar actividades al aire libre o ejercicios de respiración, mediante el yoga.

Vigilar el horario de trabajo de la insulina también es clave, pues de ella depende que la persona tenga más o menos grasa o que genere más masa muscular cuando sintetiza las proteínas.

Según la revista Vogue de España, esta hormona trabaja mejor desde que la persona se levanta hasta el medio día, razón por la cual los alimentos que aportan mucha energía se deben consumir solo hasta medio día para el cuerpo los procese de forma adecuada en la tarde.

Si se consumen más tarde, como esta hormona ya no funciona igual, no se queman las suficientes calorías y el organismo las almacena como celulitis o grasa en el estómago.