vida moderna

¿Cómo potenciar el cerebro y mejorar la capacidad intelectual?

El cerebro representa menos del 2 % del peso de una persona y es el responsable del gasto de la quinta parte de la energía que produce el cuerpo.


Las áreas internas del cerebro controlan el funcionamiento de los músculos. También controlan el habla, el pensamiento, las emociones, la lectura, la redacción y el aprendizaje, mientras que la capacidad intelectual, como medida de la inteligencia, no es medible.

Por tal razón, el portal de salud ‘Mejor con Salud’ enumeró varios hábitos que pueden ayudar a que una persona incremente la capacidad mental.

Por ejemplo, la primera recomendación es realizar actividades nuevas como cepillarse los dientes con la mano contraria a la que usa, tomar calles nuevas para ir al trabajo o al colegio, aprender nuevos idiomas, tocar algún instrumento, cocinar, entre otras, ya que esto hará que la memoria del cerebro se active.

La segunda recomendación es realizar ejercicio, pues la actividad física tiene importantes beneficios para la salud del corazón, el cuerpo y la mente. Además, mejora las habilidades de razonamiento, aprendizaje y juicio.

“Se ha demostrado que la actividad física regular ayuda a prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes y varios tipos de cáncer”, explicó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Otra recomendación es realizarse preguntas cuya respuesta deba investigar como, por ejemplo, cuál es la capital de tal país, cuánto viven las hormigas, cuál fue la primera canción de tal artista, entre otras.

Sobre la misma línea, es ideal memorizar números telefónicos o direcciones, porque esto ejercitará la memoria y con esto se incrementa la capacidad mental. También, es recomendable tener pensamientos positivos, porque la depresión, la tristeza y el estrés no le permiten funcionar de forma adecuada al cerebro.

Asimismo, es ideal mantener una alimentación balanceada y nutritiva que contenga hidratos de carbono, ácido grasos esenciales, proteínas, vitaminas y minerales.

Los hidratos de carbono provienen principalmente de cereales integrales, frutas, verduras y legumbres (frijoles, lentejas, habas, garbanzos, alubias), los ácidos grasos que necesita el cerebro son el omega-6 que se encuentran en semillas y aceites vegetales como el de girasol y omega-3 que se encuentran en el aceite de soja, nueces, almendras, aceite de germen de trigo y linaza, pescado azul, aceite de oliva, entre otras.

Las proteínas que ayudan a mantener el cerebro sano pueden ser las proteicas vegetales, tales semillas, nueces, frijoles, lentejas, alubias y habas y las proteicas de origen animal como carne, pescado y marisco, huevo, leche y derivados lácteos.

Asimismo, las vitaminas ideales son: las del complejo B, y los minerales (Magnesio, Manganeso, Zinc), que se pueden encontrar en los granos enteros (avena, cebada, centeno etc.), vegetales, plátano, hojas verdes, nueces, semillas y frutas secas.

También es recomendable leer, ya que con esto se mejora la ortografía y el vocabulario. También, es ideal hacer las cuentas manualmente. Por ejemplo, si este mes le pagan tanto dinero y usted debe tal cantidad, cuánto dinero le queda, pero lo ideal es realizar la operación manualmente y no utilizar aparatos tecnológicos.

Hay que señalar que el cerebro representa menos del 2 por ciento del peso de una persona, es el responsable del gasto de la quinta parte de la energía que produce el cuerpo y para que funcione correctamente necesita oxígeno y glucosa, y estos nutrientes los recibe de los vasos sanguíneos que transportan la sangre.

De hecho, de acuerdo a una investigación de la American Association of Neurological Surgeons, el cerebro depende de las arterias carótidas y las vertebrales para su suministro de sangre, por lo que es importante que estas arterias estén sanas.

Por tal razón, también es importante evitar fumar, pues esto altera el aumento del flujo sanguíneo cerebral.

Asimismo, se debe mantener a raya también el estrés, porque puede afectar la función vascular cerebral y aumentar el riesgo frente a otros padecimientos.