Con la llegada de 2023 hay muchas expectativas sobre lo que nos espera en materia de lluvias, veranos y otras condiciones, pese a que muchas de las previsiones han ido variando debido a factores como el cambio climático que desbaratan los pronósticos.
Sin embargo, muchos siguen creyendo en lo que se conoce como las cabañuelas, que son un conjunto de métodos tradicionales de predicción meteorológica a largo plazo sin base científica y que pese a eso se tienen muy presentes en España y gran parte de América.
Se tiene en cuenta, básicamente, el clima que se presentan los primeros 12 días de enero para saber cómo será el clima en resto del año, es decir, en cada uno de los meses, en este caso de 2023.
Aunque tradicionalmente, estas son tenidas en cuenta más que todo en los pueblos y campos, muchas personas de otros sectores de la población se ciñen a ellas para programar muchas de sus actividades, aunque como se dijo anteriormente, el cambio climático ha desbaratado muchas de ellas.

Incluso, en países como India y México existe la tradición de las cabañuelas en las cuales se dan durante 12 días en la mitad del invierno para saber el clima, lo que significa que, por ejemplo, si el 7 de enero está nublado, templado y lluvioso se habla que será la cabañuela de julio al ser el séptimo mes del año.
De manera que cada día, tiene un mes que se le atribuye de forma sistemática del 1 al 12 en ascendente y del 13 al 24 en descendente, y así mismo, se supone que será el estado del clima en cada uno de ellos.
Según el físico, Gerardo Herrera, las cabañuelas son una tradición proveniente del centro y sur de España, que se extendió a América.
Cabañuelas de la Ciencia. A partir de mañana 1 de enero de 2022, estaremos pronosticando la meteorología científica del año. pic.twitter.com/65fqGRbTSC
— Gerardo Herrera C (@GHCtuit) December 31, 2021
El especialista dijo que, al parecer, la proviene de la tradición judía, en la que el pueblo israelí “rememora la fiesta de los tabernáculos, que también puede ser la fiesta de las cabañas. Rememora las vicisitudes del pueblo elegido por Dios durante su andar en el desierto”.
“Durante ese tiempo, el pueblo judío acostumbraba vivir en cabañas provisorias y de la palabra cabaña proviene justamente las cabañuelas. Durante su festividad el pueblo judío tenía rituales con los cuales podían predecir cuál iba a ser la metrología de los días por venir. De ahí la tradición de las cabañuelas”, explicó.

En España
En España, la tradición son las cabañuelas que se hacen en agosto y para ello se divide el mes en dos periodos:
- El clima que haga del 1 al 12 de agosto será el que hará en las primeras quincenas de enero a diciembre: el día uno corresponde al mes de agosto, el dos a septiembre, el tres a octubre… hasta llegar al mes 12, julio.

- Los fenómenos que se den del 13 al 24 de agosto señalan qué tiempo hará en las segundas quincenas del año. Aquí, el orden es el inverso: el tiempo que haga el día 13 de agosto corresponderá al tiempo de la segunda quincena de julio; el 14, el de junio; el 15, el tiempo de mayo… hasta llegar al mes de agosto, el día 24 de agosto.
En otros lugares, además de hacer las anotaciones adecuadas y compararlas con los datos obtenidos, se sacan las proyecciones del clima.
Por ejemplo, en algunos sitios se tiene en cuenta el comportamiento de los animales, el desarrollo de la vegetación y, en casos extremos, hasta los padecimientos del cuerpo.
En épocas de sequía, incluso, algunos suelen estudiar el viento y las nubes, pero también entran en juego el comportamiento de los animales o incluso el análisis de piedras.
