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Crema casera antienvejecimiento: así se puede preparar

La firmeza de los tejidos del cuello se empieza a perder a partir de los 35 años de edad, dejando una apariencia de laxitud.


Varias veces se ha dicho que los signos de la edad se ven reflejados en el rostro. Sin embargo, para la mayoría de las personas estas marcas del tiempo se producen en otra zona delicada del cuerpo: el cuello. Las arrugas en el cuello se consideran una de las señales del pasar de los años más comunes, tanto en hombres como en mujeres.

La doctora Jazmín Fragoso, de Beoxy, especialista en medicina estética, afirma que las arrugas en el cuello aparecen principalmente por ser una zona de extensión y flexión continua durante el día a día. Así mismo, sostiene que esta es una zona muy olvidada tanto en protección como en hidratación al estar bastante expuesta a las radiaciones solares.

Los músculos y la piel del cuello tienden a ser tersos y flexibles para poder dar estabilidad a los músculos que sujetan la cabeza. No obstante, además del envejecimiento producido por la edad, la obesidad, la mala alimentación o la falta de cuidados pueden acelerar la aparición de este tipo de arrugas, según el magazine El Mundo Deportivo.

Las arrugas del cuello son arrugas horizontales, estáticas y se forman a medida que la piel se va volviendo flácida
Las arrugas del cuello son arrugas horizontales, estáticas y se forman a medida que la piel se va volviendo flácida - Foto:

Por otro lado, la doctora Carla Barber, especialista en piel, asegura que las arrugas del cuello no son de expresión, son horizontales, estáticas y se forman a medida que la piel se va volviendo flácida por la ausencia de la elastina de la piel y el colágeno.

Generalmente, la firmeza de los tejidos del cuello se empieza a perder a partir de los 35 años de edad, dejando una apariencia de laxitud, según la Clínica Estética Amselem. Por fortuna, este tipo de marcas se puede retrasar en el tiempo con remedios caseros capaces de reafirmar la piel del cuello y eliminar las líneas de expresión más visibles:

¿Cómo eliminarlas?

Ingredientes:

  • 1 cucharada de aceite de vitamina E.
  • 1 cucharada de anís rallado.
  • 1 cucharada de crema hidratante.
  • 1 diente de ajo.

Preparación:

  • En un recipiente triturar el ajo con ayuda de un mortero y agregar el aceite de vitamina E, el anís rallado y la crema hidratante.
  • Luego, revolver hasta obtener una mezcla homogénea.
  • Después, aplicar sobre el cuello y dar suave masajes ascendentes.
  • También se puede utilizar esta crema como tratamiento nocturno para el cuello o simplemente como una crema de día en la rutina de skincare.

¿Qué beneficios tiene el anís?

  • Tiene un gran contenido de vitaminas A y C, las cuales se utilizan en la mayoría de los sérums y cremas antiedad por sus propiedades rejuvenecedoras y regenerantes.
  • Por su parte, la vitamina A es conocida como retinol, un activo antienvejecimiento que regenera las células, mientras que la vitamina C se encarga de desvanecer las líneas de expresión y las arrugas.
  • Esta crema no solamente ayudará a desvanecer las arrugas del cuello, sino que también reafirmará la piel eliminando la flacidez.

Más beneficios

  • El anís estrellado para la piel actúa de forma muy similar al bótox o toxina botulínica, la cual es capaz de paralizar los músculos faciales para que no se formen arrugas en el rostro.
  • Además, el anís estrellado tiene propiedades antiarrugas, gracias a su contenido en ácidos grasos y flavonoides, haciendo que los músculos faciales se relajen para que alisen y borren las arrugas de expresión en general y retrase su pronta aparición.

Otra opción de anís antiedad

  • Mojar el rostro con una infusión de esta planta al día durante dos semanas y luego descansar durante una semana.
  • Para hacer la infusión, se necesitan tres cucharadas de anís estrellado ya sea en polvo o seco y una taza de agua caliente.
  • Luego, cuando ya esté hecha, mojar un poco de algodón con la infusión, aplicarlo en el rostro y dejar que actúe durante media hora.
  • Para finalizar, lavar la cara con agua fría.