Iván Ramiro Córdoba es uno de los futbolistas más queridos que ha dado el deporte nacional y un referente a nivel mundial, no solo por lo que logró con el Inter de Milán, sino por que fue el capitán de la Selección Colombia que consiguió la Copa América en 2001.


SEMANA habló con él para conocer más sobre aquel histórico momento del fútbol colombiano y también para saber qué piensa del equipo que está próximo a debutar en el Mundial 2026.
Córdoba dentro de la cancha era una ‘fiera’; no daba balón por perdido y su baja estatura nunca fue inconveniente para hacerle sentir a los delanteros de buena talla que él estaba allí y que no los iba a dejar figurar.
Siempre fue garantía de entrega y compromiso y para el 2001, la primera Copa América del siglo XXI, lideró al equipo desde la defensa.
Lució el brazalete de capitán y era el encargado de imprimirle a sus compañeros el entusiasmo y la energía que en ocasiones parecía mermarse.
La final, contra México, se jugó el 29 de julio en el Estadio El Campín de Bogotá. Un marco espectacular. Mas de 50 mil almas presentes en las gradas y millones de espectadores de todo el país pendientes de lo que pudiera pasar.
Un partido cerrado en el que ninguno de los dos equipos lograba vulnerar al contrario. Los esquemas tácticos fueron muy conservadores y lograron neutralizar al goleador del torneo, Víctor Hugo Aristizábal, y a su fórmula en ataque, el ‘Tigre’ Castillo.
La magia de Giovanni Hernández y del ‘Totono’ Grisales tampoco fue la de los partidos anteriores; pero el equipo empujaba y apretaba para conseguir su primer título continental.


El momento del gol
En el minuto 61 se produjo una falta sobre el ‘niño del millón de dólares’ y el encargado de cobrar fue Iván López.
Un cobro desde el costado derecho; cinco jugadores cafeteros dentro del área rival, entre ellos Iván Ramiro Córdoba. No era alto, pero sus rivales sabían que una de su fortalezas era su forma de saltar y atacar el balón de cabeza.
Y no defraudó.
Sonó el silbato y López lanzó el balón al corazón del área. El capitán estaba cerca de la media luna y corrió adelante del punto penal, se levantó y cabeceó de tal forma que el arquero Óscar Pérez no pudo hacer más que mirar cómo el balón entraba por su palo derecho.
Córdoba cayó al suelo luego del impacto; el estadio estalló de alegría y de inmediato el capitán se levantó y corrió hacia el banderín, lugar predilecto de los futbolistas para fundirse con la hinchada y sus compañeros en un solo abrazo.


La confesión de Iván Ramiro Córdoba: esto vio al celebrar
Qué se siente celebrar un gol con estadio lleno, en una final y que, además, acerque a su equipo a conseguir su primer título absoluto, es una de las dudas que muchos cargan y que el propio Iván Ramiro despejó en diálogo con SEMANA.
“Eso fue muy hermoso porque la verdad que yo me sentía como si tuviera en en mis ojos una un binóculo que lograba ver las caras de las personas en la tribuna; desde cerca y veía los que lloraban, los que se abrazaban, los que se besaban, los que gritaban y me daban ganas como de salir y saltar y subirme a la tribuna y abrazar a todos, a cada uno de los hinchas, cosa que era imposible”, confesó el capitán de aquel equipo campeón.
“Se me pasó por la cabeza a darle 10 vueltas a la a la cancha para celebrar con toda la hinchada, pero finalmente celebré con mis compañeros porque era, digamos, muy lindo y y era el significado de lo que habíamos logrado todo todos en grupo”, agregó Córdoba.
El ídolo del Inter de Milán, donde también fue capitán, reconoció lo hecho por todos los jugadores de aquel equipo que estuvieron bajo las órdenes del profesos Francisco Maturana.
“Llegamos a esa a esa instancia fue con gran esfuerzo, pero todos pensando en una ilusión de regalarle una ilusión a toda a toda Colombia y lo mejor era celebrar con ellos. Después tuvimos la la oportunidad de celebrar con con los hinchas, con nuestros familiares y cada uno por su cuenta, pero fue un momento muy, muy especial”, explicó quien fue el encargado de vestir la icónica camiseta número 2 que alguna vez lució el inolvidable Andrés Escobar.
¿Qué piensa de la Selección Colombia que jugará el Mundial 2026?
Córdoba ahora es un exitoso empresario, y como exjugador cree que la Selección Colombia es un equipo de gran nivel, con experiencia y que tendrá los días justos para corregir lo que haya que corregir de cara a un buen debut contra Uzbekistán en el Mundial.


Hizo referencia a la doble fecha donde Colombia perdió con Francia y Croacia, pero considera que, justamente, esas son las pruebas que le permiten al entrenador ajustar los detalles para tener una digna presentación en tierras del norte.
“Los partidos contra Francia y contra Croacia nos crearon dudas, pero es normal, nosotros estamos afuera y no vivimos el día a día con ellos ahí adentro. O sea, ellos tienen, digamos, que un un ambiente donde se conocen mejor que nadie. Saben que tienen al frente una responsabilidad grande, lo saben mejor que que nadie en esta vida, además porque muchos están jugando su último mundial”, explicó el ídolo colombiano.
El referente del combinado nacional pidió buena energía y un ambiente propicio para que la Selección se alimente y se fortalezca de cara a su participación en la Copa del Mundo que se jugará en México, Estados Unidos y Canadá.
“No veo por qué seamos nosotros los que tengamos que meterle más presión; antes, al contrario, vamos a llenarlos de positivismo. Ya nos han demostrado que pueden llegar a instancias muy importantes. Tratemos de curar y de cuidar ese ambiente de acá al primer partido del Mundial que que seguro ellos lo tienen muy pendiente en su cabeza de llegar de la mejor forma. Van a ajustar seguro.
Fue mundialista en 1998
Iván Ramiro Córdoba tiene gratos recuerdos del Mundial Francia 98, en el que no pudo ser titular, pese a que venía destacándose en su posición y siendo figura en la defensa colombiana.
“Ese escenario es hermoso. Pues estar ahí en un mundial, hacer parte de un mundial es de las cosas que uno, digamos, le desea a cualquier jugador de fútbol. Más allá de que no pude jugar porque, faltando como cinco días para el primer partido me sacaron de alineación titular, cosa que no sé hasta este momento por qué fue, de pronto porque era el más pelado, pero bueno, también fue un aprendizaje, también fue una forma de de crecer como jugador y de saber soportar”, explicó.
Sobre la experiencia señaló que “el mundial fue muy lindo porque fue la oportunidad de compartir con esa última camada de los 90 que nos dieron tanta alegría, estar con ellos, vivir cada momento, no solo en la cancha, sino adentro, en el camerino, en el hotel, en cualquier momento hablar con ‘El pibe’, con Rincón, con Faustino, con todos esos grandes jugadores”, concluyó el único capitán que ha logrado salir campeón con la Selección Colombia.
