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Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) cuando la presión se encuentra igual o mayor a 140/90 mmHg, se considera hipertensión. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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El consumo excesivo de esta vitamina causa daños renales y eleva la presión arterial

La falta de este nutriente puede provocar osteoporosis, raquitismo y debilitamiento muscular.

Aunque las vitaminas son nutrientes que el cuerpo necesita, su consumo excesivo puede ser dañino para este, incluso en algunas ocasiones mortal.

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, MedlinePlus, explica que el consumo excesivo de vitamina D es perjudicial para los riñones, y se denomina hipervitaminosis D, que causa hipercalcemia, es decir, altos índices de calcio en el torrente sanguíneo.

Es importante mencionar que las dosis de esta vitamina va de acuerdo a la edad y condición física de una persona, por lo que hay quienes pueden consumir más de la recomendada que está entre los 400 y 800 UI/día.

La vitamina D

Esta vitamina tiene como función absorber el calcio. Se obtiene ya sea por una dieta equilibrada, la exposición al sol y/o a través de suplementos. Es de mencionar que, aunque luego de la exposición al sol el cuerpo desarrolla vitamina D, permanecer por un tiempo prolongado bajo él puede producir cáncer de piel o envejecimiento prematuro.

La institución explica que entre los alimentos que son ricos en vitamina D se encuentran los huevos, la leche, el pescado y el hígado, por ejemplo. Sin embargo, la falta de ella puede provocar osteoporosis, raquitismo y debilitamiento muscular, entre otras enfermedades.

Pequeñas mujeres comiendo pescado graso, vitamina D, queso y tomando el sol
La vitamina D es indispensable para la salud de los huesos. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Cuando una persona tiene una sobredosis de vitamina D puede presentar los siguientes síntomas:

Presión arterial alta

La Clínica Mayo señala que es la “fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de tus arterias”, que trae complicaciones sobre el corazón.

La Organización Mundial para la Salud, OMS, precisa que por lo menos 1.280 millones de personas adultas entre los 30 y 79 años son los más propensos a desarrollarla.

Anorexia

MedlinePlus, dice que la anorexia “es un trastorno de alimentación que hace que las personas pesen menos de lo que se considera saludable para su edad y estatura, generalmente por una pérdida excesiva de peso”.

La característica relevante de esta afección es el miedo que tiene una persona por aumentar excesivamente de peso, por lo que busca los métodos que combatan esto, como no alimentarse o tener dietas estrictas junto a la realización de ejercicio extenuante.

anorexia
Foto referencia sobre anorexia. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Estreñimiento

En pocas palabras es la dificultad que tiene una persona para evacuar. Se puede prevenir teniendo una dieta balanceada; bebiendo suficiente agua para mantener el cuerpo hidratado; haciendo de manera frecuente ejercicio y consumiendo laxantes, lo anterior, si es por recomendación médica.

La Clínica señala los siguientes como algunos síntomas que presentan las personas que sufren estreñimiento:

  • Defecar menos de tres veces a la semana.
  • Sentir obstrucción en el recto que evita la defecación.
  • Tener la sensación de no poder evacuar junto con el esfuerzo que se hace.
  • Además de necesitar ayuda de las manos para vaciar el recto, o presionar el abdomen para poder defecar.

Cálculos renales

Según MedlinePlus, los cálculos renales son piedras sólidas que se forman con sustancias que se encuentran en la orina. Se asemejan al tamaño de una perla o granos de arena.

Los dolores son tan intensos que desencadenan fiebre, vómito, dolores de espalda, entre otros signos. La institución menciona varios tipos de piedras renales en los que se encuentran:

  • Cálculos de calcio: estos se forman de otras sustancias que se encuentran en la orina.
  • Cálculos de oxalato: esta sustancia se encuentra en suplementos de vitamina C u otros vegetales como la espinaca, puntualiza MedlinePlus.

Muchos de estos cálculos salen por sí solos a través de la orina; sin embargo, otros necesitan tratamientos, incluso cirugía. Por ejemplo, cuando estas piedras tienen un tamaño pequeño, el tratamiento ideal es el consumo suficiente agua junto con medicamentos prescritos por un profesional de la salud.