La alergia a los vegetales es ocasionada por las proteínas transportadoras de lípidos que se encuentran en plantas vasculares, explica el portal de salud Cuerpomente. Su principal función es proteger a las plantas.
Estas proteínas que también son conocidas como LTP se encuentran en la piel de las frutas, las legumbres y las verduras, específicamente en sus semillas o su pulpa.
El limón, la manzana, la mandarina, el kiwi, la frambuesa, la mora, entre otras frutas, contienen LTP; hortalizas como el coliflor, el repollo, la lechuga, los espárragos, el tomate y la zanahoria también tienen esta clase de proteína que provoca reacción alérgica en algunas personas.
Entre tanto, los frutos secos también tienen LTP como las almendras, el maní, o las nueces. Así mismo, las legumbres, las lentejas, la soja y las habichuelas las contienen.
Aquellas personas que son alérgicas a los vegetales, su sistema inmune crea un anticuerpo conocido como IgE que ocasiona ciertas reacciones.

¿Qué es el polen - fruta?
De acuerdo como lo señala el portal ya citado, la exposición a un alérgeno de polen puede provocar una reacción alérgica en el consumo de algunas verduras que tienen proteínas semejantes.
La Sociedad Española de Alergologías e Inmunología señala que la contaminación en el ambiente puede intensificar la acción del polen aumentando los síntomas en personas alérgicas.
Así mismo, señala que las partículas de emisión de combustible que producen los vehículos pueden crear un ambiente agresivo para las plantas por lo que ellas buscan un mecanismo de defensa produciendo proteínas de estrés que tiene la capacidad de generar reacciones alérgicas con los seres humanos.
Entre tanto, se recomienda no frecuentar espacios al aire libre cuando hay más afluencia de personas o tráfico. Además, ventilar la casa en donde se vive no por mucho tiempo.

Si la persona es alérgica a este tipo de ambientes se aconseja cubrir la nariz y la boca en los días que se visualice mayor contaminación o se informe que hay niveles altos de polinización.
Es importante no automedicarse sino consultar a un médico para la formulación de medicamentos o tratamientos que alivien los síntomas.
Las zanahorias, el polen y otras verduras
Por ejemplo, las personas que son alérgicas al polen pueden tener reacciones al consumo de las zanahorias porque tienen proteínas similares. Cabe aclarar, que aunque se cocinen estás proteínas no desaparecen.
Por su parte la lechuga, por tener proteínas protectoras de lípidos, puede producir alergias en algunas personas. A esto, se suma el apio, el ajo, y la cebolla, que por ser rica en azufre puede producir síntomas causados por una alergia.
Aunque usualmente las reacciones alérgicas se observan con la hinchazón, enrojecimiento o inflamación de la piel, el consumo de estos alimentos puede ocasionar calambres estomacales, diarrea, y/o náuseas.

La espinaca también es un vegetal que aunque es fuente de histamina, su consumo puede producir migraña, mareos, tensión alta, urticaria, entre otras.
Por último, el contacto con árboles como el olivo o el plantero también contiene proteínas transportadoras de lípidos que alertan al sistema inmune de una persona.
Es importante volver a mencionar que ante cualquier reacción alérgica, la mejor solución es asistir al médico.

Síntomas de una reacción alérgica
Así mismo, la Clínica Mayo indica que estas reacciones se dan porque el sistema inmune ataca o acecha una sustancia que para él es extraña, ya sea el polen o el veneno de las abejas, o quizá el consumo de verduras.
Es así como este sistema crea anticuerpos que pueden reconocer dicha sustancia como un alérgeno dañino para el organismo. Ante una alergia las vías respiratorias, o los senos paranasales pueden inflamarse, explica la entidad.
