Las heridas son lesiones que se producen normalmente por un traumatismo contuso o cortante que puede dañar piel, grasa subcutánea, músculos, nervios y vasos sanguíneos.
Lo habitual es que con el tiempo cicatricen. Algunas demoran solo uno pocos días y otras necesitan más tiempo, pero hay veces en que, simplemente, ese proceso de cicatrización se hace muy difícil, según información de la Clínica Alemana, de Chile.
Este es un proceso biológico mediante el cual se repara un tejido dañado a través de una serie de reacciones bioquímicas, para lo cual el organismo requiere de vitaminas y minerales que le proporcionen las herramientas necesarias para una correcta reconstrucción de los tejidos.
Por esta razón, la alimentación es clave. Productos como la leche, el yogur natural sin azúcar, la naranja y la piña son importantes en el proceso de curación de una herida, gracias a que facilitan la formación de tejido que ayuda a cerrar y a disminuir la marca de la cicatriz, indica el portal del bienestar y salud Tua Saúde.

Este proceso consta de cuatro etapas: hemostasia, que es el proceso que busca detener el sangrado; formación de la costra para sellar la herida; regeneración de la matriz elástica, que es la piel más fina y clara que se observa al desprenderse la costra y, por último, la remodelación, donde se forma el tejido definitivo que normalmente es muy parecido al que existía previamente.
Para que el proceso se dé de manera rápida y natural, los expertos señalan que se debe mantener una alimentación balanceada y rica en frutas, especialmente el consumo de arándanos. Así lo determina un estudio realizado por la Universidad de Maine (Estados Unidos), en el que se demuestra que un extracto fenólico mejora la vascularización y la migración celular, que son clave en el proceso de curación de las heridas.
La investigación, dirigida por la doctora Dorothy Klimis-Zacas, sugiere que un gel a base de extracto fenólico de esta fruta podría favorecer los mecanismos de cicatrización de llagas, úlceras y quemaduras.

“Los fenoles son compuestos que se encuentran de forma natural en algunos alimentos que actúan como antioxidantes y pueden prevenir e incluso revertir algunos tipos de daño celular”, precisa un artículo del diario La Razón, de España.
Para el análisis, los científicos trataron a un grupo de ratones con un gel tópico que contenía un extracto fenólico de arándanos silvestres. Estos ratones fueron comparados con animales que recibieron un gel base sin extracto fenólico y con otro grupo al que no le fue administrado ningún tratamiento.
El experimento evidenció que los tratados con el gel con extracto fenólico exhibieron una mejor migración de las células endoteliales al lugar de la herida, así como un aumento del 12 % en el cierre de la misma.

Cabe señalar que existen diversos alimentos que son recomendados en el proceso de cicatrización. Entre ellos se encuentran los cítricos, que contienen una gran cantidad de vitamina C, la cual favorece la resistencia a las infecciones y participa en la formación de colágeno, el cual aumenta la resistencia de la herida.
En la lista de cítricos se pueden encontrar frutas como limones, naranjas, mandarinas, kiwis, piña, pomelos, entre otros.
La zanahoria también es recomendada para ayudar a sanar las heridas y apoyar el proceso de cicatrización. Se trata de un alimento que contiene betacaroteno, un precursor de la vitamina A, que es un antioxidante fundamental que contribuye al mantenimiento, crecimiento y reparación de la piel, mucosas y otros tejidos, favoreciendo la cicatrización.
