vida moderna

Estas son las etapas de la tusa amorosa

Lo que alguna vez fue amor puede rápidamente convertirse en dolor o rabia, pero por fortuna, pasará.


Las relaciones sentimentales son parte de la vida humana, pues las personas están diseñadas para amar y ser amadas, aunque sean ermitaños o se consideren parcos. Esto puede hacerse saber o manifestarse mediante actos de servicio, regalos, contacto físico, entre otras maneras.

Así, los vínculos de pareja en un sentido sentimental, más allá de la amistad, pueden causar diferentes efectos en las personas, pues se pueden evidenciar en el cuerpo con la liberación de hormonas que causan felicidad al estar enamorado. “La dopamina es la droga del amor, ya que es el neurotransmisor principalmente responsable de hacernos sentir placer”, según registra Muy Interesante.

Sin embargo, las rupturas también son parte de la vida, y terminar un vínculo sentimental puede generar muchos sentimientos de tristeza, dolor, desánimo y nostalgia; sin embargo, hay que entender que aunque en algunos casos puede demorar más que en otros, no es una situación eterna y con el tiempo llega el momento en el que ya todo está superado.

La llamada tusa es un proceso, una montaña rusa de sentimientos que empieza en la lamentación, llega a la cúspide con el odio y el resentimiento y desciende paulatinamente hacia el perdón y el olvido.

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Así las cosas, la ruptura “desde un punto de vista psicológico, implica un proceso de duelo personal de menor o mayor intensidad que puede conllevar, en los casos más complicados, pensamientos recurrentes y dolorosos sobre lo sucedido. Malestar, hostilidad, nostalgia o tristeza son indicadores de la presencia de un desequilibrio mental y emocional propio de la ruptura”, de acuerdo con el Centro de Psicología de Madrid, en España.

De acuerdo con el especialista Leonardo Palacios, médico neurólogo adscrito a Colsanitas, “cuando sucede una ruptura amorosa se activan algunas áreas del cerebro a causa del choque emocional, específicamente la corteza cingulada anterior, que tiene la función de procesar información relacionada con el dolor. Durante una pérdida, esta parte del cerebro interpreta esas emociones negativas y las convierte en dolor físico, que puede ser muy similar al que se experimenta durante una fractura”.

Asimismo, existe un gran parecido entre el duelo por el fallecimiento y una tusa, debido a que se sufre la pérdida de alguien a quien se consideró importante. Es por esta razón que se entra en una etapa de duelo que cada persona afronta de diferente manera.

Las etapas de la tusa

1. La depresión (muerte en vida): es la etapa en la que se ahoga con el propio llanto y siempre siente que carga una gigantesca nube negra. Es una de las etapas más duras de la tusa, en las que se busca releer recuerdos.

2. Negación: en esta etapa sonríes ante los demás, pero cuando se vuelve a la realidad se da cuenta de que se sigue pensando en esa persona con la que se acaba de romper. Es este el punto en el que cada vez que suena el celular, ya sea por una llamada o mensaje, se desea que sea él/ella.

3. Ira y resentimiento: se ha cansado de llorar, se refiere al ex en forma despectiva o con palabras ofensivas. El rencor acompaña los días. El dolor de la etapa uno, se tornó en odio y ese alguien que le dejó se convertirá en el responsable, por un buen tiempo, de todo lo malo que pase en la vida.

4. Negociación: en esta etapa llega el momento de pensar. Visos de sensatez alumbran de nuevo en tu vida. Se empieza a arreglar otra vez, a buscar de nuevo a los amigos. Se da cuenta de que se quiere salir de ese mundo oscuro.

5. Prueba superada, aceptación: y es así como de repente se siente que el dolor se fue de la vida y es hora de comenzar otra vez. Se empieza a mirar la vida desde otro punto de vista.