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Glucosa alta: los factores clave que ayudan a controlarla

En 2019 la diabetes fue directa responsable de 1,5 millones de defunciones en el mundo, según la OMS.


Los niveles altos de glucosa en la sangre (hiperglucemia) pueden ser un signo de diabetes, una enfermedad que causa enfermedad del corazón, ceguera, insuficiencia renal y otras complicaciones, de acuerdo con MedlinePlus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la diabetes es una enfermedad crónica que se presenta cuando el páncreas no secreta suficiente insulina o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.

Además, reveló que existen varios tipos de diabetes: la diabetes sacarina de tipo 2 se debe a que el organismo no usa eficazmente la insulina que produce; mientras que la diabetes sacarina de tipo 1 se caracteriza por una producción deficiente de insulina y requiere la administración diaria de esta hormona.

Asimismo, según Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, la diabetes tipo 1 puede aparecer a cualquier edad, pero suele presentarse en la infancia o adolescencia, mientras que la diabetes tipo 2 (más frecuente) es más común en personas mayores de 40 años.

Por ello, la biblioteca explicó que algunos de los síntomas de niveles de glucosa en la sangre altos son:

  • Aumento de la sed.
  • Orinar con más frecuencia
  • Visión borrosa.
  • Cansancio.
  • Heridas que cicatrizan lentamente.

Por ello, el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, que hace parte de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, reveló que las maneras de controlar la diabetes incluyen:

  • Seguir un plan de alimentación para la diabetes. Lo recomendado es comer frutas y verduras, legumbres, cereales integrales, pollo o pavo sin piel, pescado, carne magra y leche y quesos descremados o bajos en grasa. Tomar agua en vez de bebidas endulzadas con azúcar. Consumir alimentos bajos en calorías, grasas saturadas, grasas trans, azúcar y sal.
  • Convertir la actividad física en un hábito. Las nuevas directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.
  • Tomarse las medicinas.
  • Medir el nivel de glucosa en la sangre. De acuerdo con el Grupo Sanitas de España, lo recomendable es que la glucemia se mida al levantarse por la mañana y antes del desayuno, y se considera normal si los niveles de glucosa se sitúan entre los 70 y 100 mg/dl en ayunas y en menos de 140 mg/dl dos horas después de cada comida.

Cuando el metabolismo de la insulina no funciona correctamente, las células de los tejidos dejan de asimilar correctamente la glucosa y esta se acumula en la sangre. Por tal razón, se diagnostica diabetes si el nivel de glucosa en ayunas es de 126 mg/dl (7.0 mmol/L) o superior en dos exámenes diferentes. Los niveles entre 100 y 125 mg/dl (5.5 y 7.0 mmol/L) se denominan alteración de la glucosa en ayunas o prediabetes. Estos niveles son factores de riesgo para la diabetes tipo 2.

Por su parte, hay que recordar que a finales del 2021, el Ministerio de Salud reveló que entre un 7 % y un 9 % de la población adulta padece diabetes. Es decir, que existen en el país alrededor de dos millones de personas con la enfermedad. Sin embargo, casi la mitad desconoce su condición.

“Es importante que las personas que padecen esta enfermedad prevengan complicaciones y mantengan las medidas de bioseguridad para reducir el riesgo de infección por covid-19, pues el paciente diabético corre un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves y de morir a causa de este virus”, dijo la subdirectora de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud y Protección Social, Nubia Bautista.