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La hierba que ayuda a producir colágeno y rejuvenecer la piel: así se puede usar

Se debe consultar con un dermatólogo antes de aplicar este tipo de mascarillas.


La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y se caracteriza por tener importantes funciones. “La piel y sus derivados (cabello, uñas y glándulas sebáceas y sudoríparas), conforman el sistema tegumentario. Entre las principales funciones de la piel está la protección. Esta protege al organismo de factores externos como bacterias, sustancias químicas y temperatura”, explica Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Para cuidar este órgano es fundamental tener un estilo de vida que contribuya a ello. Una alimentación saludable, evitar las exposiciones dañinas e ir al médico como medida preventiva.

Con el paso del tiempo, la piel experimenta cambios como la flacidez, las arrugas y las líneas de expresión. Estas son un proceso natural del cuerpo humano y se deben al envejecimiento. Con la edad, el colágeno, proteína encargada de brindar elasticidad y tensión, se disminuye y permite la formación de estas afecciones.

Aunque es normal, existen algunos factores que pueden contribuir a su aparición prematura. “Si bien la genética es la que determina principalmente la estructura y la textura de la piel, la exposición solar es una de las causas principales de la aparición de arrugas, en especial, en las personas de piel clara. Los contaminantes y el tabaquismo también contribuyen a la aparición de arrugas”, explican los expertos de Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

Para muchas personas las arrugas pueden significar un grave problema. Por eso, hay quienes recurren a productos comerciales, tratamientos y procedimientos estéticos para mejorar la apariencia de la piel. Es importante que antes de elegir cualquiera de esas opciones se consulte con un médico para recibir la asesoría correcta y no poner en riesgo la salud.

Las mascarillas preparadas en casa se han convertido en una opción para cuidar la piel. Aunque son muy comunes, se debe consultar con un dermatólogo antes de aplicar cualquier ingrediente o producto en la piel, especialmente si se tiene afecciones como acné.

“El bambú es rico en vitamina A, B y E y ácido fólico, por lo que ayuda a producir colágeno en la piel y a rejuvenecer el rostro, ya que contiene antioxidantes que regeneran las células de la piel. Asimismo, tiene propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y calmantes”.

Para aprovechar las propiedades del bambú, el sitio web recomienda consumir el bambú como infusión diariamente. A continuación los pasos para prepararla:

Ingredientes

  • Té de bambú.
  • Limón.
  • Jengibre rallado.
  • 1 taza de agua.

Preparación

  1. Poner a hervir el agua.
  2. Agregar el té de bambú.
  3. Dejar reposar.
  4. Añadir el limón, el jengibre rallado.
  5. Servir y consumir.
  6. Cabe resaltar que se debe consultar a un médico antes de ingerir.

Otra de las opciones para aprovechar sus bondades es preparando una mascarilla casera, la cual, según Panorama, ayuda a la estimulación de la producción de colágeno y al rejuvenecimiento de la piel.

Prevención, para una piel libre de arrugas

La protección es la clave para prevenir los daños cutáneos. Los expertos de Medline Plus brindan algunos consejos:

  • Evitar la exposición al sol es el paso más importante para la prevención de los signos del envejecimiento y el desarrollo de problemas en la piel. La exposición debe evitarse durante las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde, debido a que en ese horario los rayos solares UV se intensifican.
  • Se debe usar protector solar (fotoprotector) incluso en los días donde, aparentemente, no hay sol. También se recomienda su aplicación diaria, aunque no se exponga la piel directamente a la luz solar. Pantallas como las tabletas, celular y computadores también afectan la salud cutánea.
  • No utilizar lámparas o máquinas para broncearse. Existen algunas empresas estéticas que cuentan con este servicio, pero la verdad es que exponerse a estos procedimientos, al menos 15 minutos, es igual de peligroso que estar expuesto a un día de sol.