vida moderna

Los ejercicios faciales que tonifican el rostro rápidamente

Las primeras arrugas en la piel del rostro se hacen visibles a los 30 años de edad.


La piel del cutis es la zona donde suele notarse más el paso de los años. Algunos buenos hábitos pueden evitar la aparición de arrugas y falta de tono en el rostro, antes de lo que es debido.

Entre esos hábitos se encuentran, alimentarse de manera sana y equilibrada, realizar actividad física de manera frecuente, usar protector solar a diario, usar productos cosméticos y de maquillaje de calidad y aprobados por un dermatólogo, tomar dos litros de agua al día, limpiar la zona del rostro en las noches e hidratar todas las mañanas.

Hoy en día es común aplicar productos naturales de manera directa sobre la piel, y que esta zona se apropie de los beneficios que tienen estos alimentos, que no solo traen provecho al cuerpo sino también a la dermis.

Adicional, el rostro necesita ejercicio. Este no solo es para fortalecer algunos músculos del cuerpo, también hay unos específicos para fortalecer ciertas zonas en el rostro y lucir una piel más tersa y saludable. El diario The New York Times brinda una serie de ejercicios para fortalecer la musculatura del rostro.

La nutrición es responsable de hasta un 30% de la generación de arrugas .
La nutrición es responsable de hasta un 30 % de la generación de arrugas . - Foto: Getty Images

Esculpiendo las mejillas

  • Para llevar a cabo este ejercicio hay que sonreír sin mostrar los dientes, mientras se voltean los labios hacia afuera, como si se tratara de mostrar la mayor cantidad posible de los labios. La idea es tratar de sonreír con las comisuras de la boca mientras se fuerza hacia arriba todos los músculos de las mejillas. La idea es sentir una ligera sensación de “ardor” en las comisuras de la boca.
  • Hay que colocar los dedos índices justo arriba de las comisuras de la boca y oprimir con firmeza. Ahora hay que deslizar lentamente los índices hacia arriba, hasta llegar a los pómulos, presionando fuerte y profundamente el músculo.
  • Manteniendo esa presión, hay que usar las yemas de los dedos para elevar esas fibras musculares hacia arriba y por encima de los pómulos, hacia las esquinas de los ojos. Cuando se llegue a la parte superior de los pómulos, hay que detenerse y oprimir con firmeza, manteniendo ahí los músculos.
  • Se debe sostener durante 20 segundos. Se debe sentir que los músculos de las mejillas se endurecen. Hay que tener cuidado de no llevar demasiado arriba los dedos, más allá de los ojos, ya que se puede perder el agarre de esas finas fibras musculares.
  • Para añadir presión y ayudar a mantener el agarre en el lugar indicado, se deben oprimir los dedos medios por encima de los índices y se debe seguir sonriendo con las comisuras de los labios.
  • Relajar los músculos, luego repetir este ejercicio otras dos veces.

Elevación de cejas

  • Sonreír y oprimir con tres yemas de los dedos de cada una de las manos por debajo de las cejas para forzar la apertura de los ojos. Sonreír mientras se trata de fruncir las cejas hacia abajo y contra los dedos. Sostener y respirar hondo.
  • Ahora se deben cerrar los párpados superiores hacia abajo y girar el globo ocular hacia la parte superior de la cabeza.
  • Hay que mantenerse en esta posición durante 20 segundos. Seguir respirando hondo mientras se sonríe. Soltar y relajar.
  • Repetir el ejercicio tres veces.

Elevación de las mejillas

  • Sonreír. Abrir la boca y formar una “O” grande.
  • Luego, doblar el labio superior sobre los dientes frontales. Sonreír de nuevo para elevar los músculos de las mejillas. Poner los dedos índices con suavidad en la parte alta de las mejillas, justo por debajo de los ojos. Relajar los músculos de los carrillos, permitiendo que regresen a su posición original relajada.
  • Sonreír de nuevo con las comisuras de la boca para elevar los músculos de las mejillas de nuevo. Visualizar que se empujan los músculos hacia arriba, hacia los ojos, mientras se sonríe. Así se finaliza una flexión y la idea es hacer 10 repeticiones.
  • En la décima flexión, hay que mantener arriba los músculos de las mejillas tan alto como se pueda. Imaginar que se mueven hacia arriba, por el rostro, hacia el techo.
  • Alejar los índices 2,5 centímetros del rostro y luego elevarlos hacia el cuero cabelludo. Esto ayudará a visualizar los músculos de los carrillos yendo hacia arriba. Sostener la postura durante 20 segundos mientras se mira hacia arriba y hacia los dedos. Apretar los glúteos durante estos 20 segundos ayudará a oprimir los músculos de las mejillas con mayor fuerza aun. Soltar y relajar.
  • Repetir el ejercicio tres veces.