Por lo general, las rutinas extenuantes del día a día no permiten dedicar mucho tiempo a las actividades básicas de la vida, como dormir, ir al baño, y por supuesto, comer adecuadamente. Respeto a este último caso, las personas le dedican menos tiempo a la hora de la comida por vivir de afanes, sin tomar en consideración esta mala práctica que con el tiempo puede traer repercusiones graves a la salud.
De hecho, muchas personas se alimentan de pie para ahorrar algunos minutos y comer rápidamente. De esta manera, el portal web El Diario, da a conocer algunas repercusiones negativas, tanto metabólicas como posturales, por comer siempre de pie:

- Por una parte, la Universidad de Chester, en Reino Unido, reveló a través de un estudio en 2013 que comer de pie hace que las personas coman más rápido y mastiquen menos, a diferencia de aquellos que lo hacen sentadas. Una consecuencia de ello es que las personas que ingieren los alimentos de esta manera presentan una mayor tendencia a las indigestiones.
- Asimismo, el anterior estudio detalla que cuando se come de pie, se traga mucho más aire, lo que propicia que el estómago se dilate y aumente la llenura. Además, la Revista Española de Enfermedades Digestivas, explica que tragar aire es el origen de muchos malestares derivados del gas intestinal.

- Al comer de pie, el estómago se distiende y esto provoca que la capacidad de almacenar la comida crezca y no le mande la señal correcta al cerebro de saciedad, según indicó un estudio de la Universidad de Tutha. Del mismo modo, esta investigación explica que las personas que tenían una digestión más lenta eran las que permanecían sentadas después de haber comido, es decir, hacían sobre mesa, evitando que volviera el hambre.
- The Lancet, indica que comer de pie hace a las personas más propensas y propensos a comer comida chatarra, en especial cuando se va por la calle, es decir, cuando se come de pie se suele alimentar el organismo de comida menos sana.

Dos alimentos que inflaman el intestino y causan mala digestión
Mantener hábitos saludables puede reducir el riesgo de que se desarrolle cualquier tipo de afección. Sin embargo, nadie está exento a tener un desfavorable tránsito intestinal que provoque indigestión y estreñimiento.
Según la National Institute Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK), “el estreñimiento es una afección en la cual la persona podría tener menos de tres evacuaciones a la semana; las heces son duras, secas o grumosas. La evacuación de las heces resulta difícil o dolorosa; o queda una sensación de que la evacuación no fue completa”.
Según ARPP, la inflamación es una respuesta del cuerpo como mecanismo de defensa tras una lesión o irritación, donde el flujo de sangre es mayor en esa área. No obstante, existe otro tipo de inflamación que se debe a la indigestión.
El portal de ciencia cita a la autora del libro The Juice Lady’s Anti-Inflammation Diet, Cherie Calbom, quien recomienda mantener hábitos saludables como una dieta que incluya alimentos antiinflamatorios que no dañen la salud del organismo.
Por esto, asegura que los siguientes alimentos tienen efectos sobre el sistema digestivo y se debe reducir su consumo:

El azúcar
El alto consumo de azúcar puede incrementar la glucosa en el torrente sanguíneo generando hiperglucemia, una afección que se relaciona con los pacientes que son diagnosticados con diabetes.
La National Institutes of Health asegura que el consumo de azúcar es uno de los factores que más influye en el sobrepeso de una persona. Asimismo, precisa que el cuerpo obtiene glucosa al descomponer los alimentos como las proteínas y carbohidratos, por lo que sugiere no aumentarla a través de alimentos azucarados, tales como los refrescos o los postres.
Las grasas
Algunos alimentos como las papas de paquete están hechos con grasas trans, los cuales son perjudiciales para la salud. Tal y como lo señala MedlinePlus, su proceso consiste en la transformación de “aceites líquidos en grasas sólidas” como la margarina. Algunos ejemplos de ellos son: las papas fritas o el maíz pira para preparar en el horno.

El consumo de estos alimentos incrementa los niveles de colesterol LDL, acumulando grasa en las arterias, que puede provocar un accidente cardiovascular. Además de la aparición de diabetes tipo 2 y de sobrepeso, entendida la primera como la resistencia de las células a la insulina o la no producción del páncreas de ella. Por lo tanto, se recomienda evitar la ingesta de estos alimentos y reemplazarlos por grasas saludables.
Asimismo, el AARP precisa que los ácidos grasos, incluso las grasas poliinsaturadas, como el aceite de cárcamo, forman radicales libres que dañan las células y causan inflamación.
