La masa muscular magra disminuye naturalmente con la edad. Si no se hace nada para reemplazar el músculo magro que se pierde con el paso del tiempo, es probable que el porcentaje de grasa corporal aumente.
Según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, la pérdida de masa muscular o la debilidad de los mismos, en ocasiones, provocan caídas, rotura de huesos y otras lesiones graves que afectan la capacidad de la persona para cuidar de sí misma.

Por lo anterior, Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, afirmó que el fortalecimiento muscular puede ayudar a:
1. Desarrollar huesos fuertes: si se somete el cuerpo a la fuerza física, la densidad ósea aumenta y se reduce el riesgo de padecer osteoporosis.
2. Tratar las afecciones crónicas: el fortalecimiento muscular puede reducir los signos y síntomas de muchas afecciones crónicas, como la artritis, el dolor de espalda, la obesidad, las enfermedades cardíacas, la depresión y la diabetes.
3. Mejorar la calidad de vida: la capacidad para hacer las actividades cotidianas mejora considerablemente ya que es posible enfrentarse al día a día sin miedo a lesiones. Además, mejora el equilibrio, lo que ayuda a la independencia a medida que se envejece.

4. Controlar el peso: el prestar atención a la masa muscular ayuda a controlar el peso y a bajar de kilos pues el metabolismo se acelera.
5. Agudizar las habilidades intelectuales: “algunas investigaciones sugieren que la práctica regular de fortalecimiento muscular y ejercicio aeróbico puede ayudar a mejorar las habilidades intelectuales y el aprendizaje en los adultos mayores”, explica Mayo Clinic.
Para aumentar la masa muscular y conseguir los beneficios mencionados, además del ejercicio, es posible recurrir a la alimentación. De hecho, el portal especializado Mundodeportivo, explicó que la levadura de cerveza se ha convertido en un suplemento para dicho propósito.
Según el medio, este producto aumenta el peso de manera saludable y fortalece los músculos sin incluir grasa en la dieta pues es rica en proteínas y vitamina B, ingredientes esenciales para el aumento de masa muscular.

Para consumirla, existen dos formas que se consideran efectivas, la elección, depende de las recomendaciones médicas que se adapten a cada persona:
- Polvo en comidas: suele ser la opción más saludable y económica. Es posible adquirirla en tiendas naturistas o en un supermercado. Se le puede agregar a bebidas como el yogur o la avena.
- Cápsulas: es posible encontrarlas en farmacias o en tiendas naturistas. Vienen en diferentes presentaciones y las porciones pueden variar, pero usualmente, se consumen entre una o dos antes del almuerzo.
“Lo recomendado para un adulto sano promedio es entre 3 y 4 gramos por día distribuidos en dosis de 1 gramo”, explica Mundodeportivo. Es posible organizarlo de la siguiente forma:

1. Un gramo tras realizar la rutina de ejercicios diarios: es posible consumir de esta forma, a menos que se prefiera realizar ejercicio en ayunas, en ese caso, es mejor esperar hasta que se haya desayunado.
2. Un gramo cinco a 10 minutos antes del almuerzo: dicho tiempo es para que el cuerpo absorba correctamente la levadura antes de la comida. Es mejor consumir antes del almuerzo pues en la noche es posible que se convierta en grasa acumulada.
3. Un gramo en la merienda: de este modo, el cuerpo transformará la levadura en energía promoviendo el fortalecimiento muscular.
