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Las arrugas son un signo natural del envejecimiento. - Foto: Getty Images

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Piel de porcelana: esta es la dieta perfecta para conseguirla

La piel es uno de los órganos en los que más puede notarse los cambios por el envejecimiento.

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y el cuidado de esta es muy importante, ya que se pueden prevenir afecciones y evitar el envejecimiento prematuro.

Por tal razón, el periódico Woman reveló que hay una dieta especial para el cuidado de este órgano y lo recomendado es:

1. Tomar agua: no obstante, el consumo diario de este líquido es distinto para los hombres y para las mujeres, porque existen diferencias entre la ingesta, pero por lo general los hombres deberían consumir 3,7 litros de agua al día y las mujeres deberían beber 2,7 litros.

2. Grasas esenciales y saludables: como el aceite de oliva, aceites vegetales, aguacates, nueces, mantequillas de nueces y aceites de frutos secos. De hecho, se deben limitar las grasas saturadas a menos del 10 % de las calorías diarias.

3. Frutas y vegetales: comer al menos cuatro porciones de vegetales y tres porciones de frutas diariamente.

4. Probióticos: los probióticos se encuentran en alimentos como el yogurt, el chucrut, el tempeh, el kimchi, el kéfir, las aceitunas y encurtidos, entre otros. Sin embargo, también hay medicamentos con probióticos.

5. Consumir Vitamina C: esto mejora la absorción del hierro presente en los alimentos de origen vegetal y contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunológico para proteger al cuerpo contra las enfermedades.

No obstante, al igual que con cualquier alimento o suplemento que se quiera incluir en la dieta diaria, es importante consultar al médico tratante o a un nutricionista sobre cuál es la mejor manera de consumir, y si las condiciones médicas ya existentes no son un impedimento para beneficiarse de todas las propiedades de los alimentos ya nombrados, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.

Por su parte, para cuidar la piel se deben tener otros cuidados como, por ejemplo, es recomendable proteger la piel del sol y limitar el tiempo de exposición a los rayos solares, especialmente al mediodía, y usar siempre ropa protectora, como sombreros de ala ancha, camisas de manga larga y gafas de sol.

Además, se debe elegir un producto para el cuidado de la piel con un factor de protección solar (SPF), pues la American Academy of Dermatology (Academia Estadounidense de Dermatología) recomienda usar un protector solar de amplio espectro con SPF de 30 o más.

Otra recomendación de los expertos para prevenir y reducir las arrugas es aumentar la producción de colágeno, pues esta es una de las sustancias más importantes para el cuerpo, ya que se trata de una proteína estructural que permanece en el cuerpo humano en grandes cantidades debido a que contribuye al buen funcionamiento de huesos, dientes, músculos, piel, articulaciones y algunos tejidos conectivos.

Entre los alimentos que más se recomiendan para mejorar la producción del colágeno son: el pescado, los huevos, las verduras, las carnes rojas y los frutos secos, al igual que otros que contengan omega 3.

Otros alimentos recomendados son pollo, cítricos (pomelos/toronjas), bayas (frambuesas, arándanos y moras), frutas tropicales (mango, kiwi, piña y guayaba), ajo, hojas verdes (espinaca, col rizada, acelgas, brócoli y demás verduras de ensalada) y tomates.

Sin embargo, hay que resaltar que hay otros alimentos que no contribuyen a mantener un buen nivel de colágeno, como el exceso de azúcar y los carbohidratos refinados, que pueden causar inflamación en el organismo y deteriorar el colágeno en el cuerpo, lo que también se ve reflejado en un deterioro en el estado de la piel, los huesos y los músculos.

La nutrición es responsable de hasta un 30% de la generación de arrugas .
La nutrición es responsable de hasta un 30% de la generación de arrugas . - Foto: Getty Images

Por ende, se recomienda tener una dieta baja en azúcares y harinas refinadas, porque comer pan, galletas, caramelos, jugos artificiales, entre otros productos, contribuye al aumento de la glucosa en la sangre y el exceso de azúcar se engancha a algunas proteínas (elastina y colágeno entre ellas) y hace que estas proteínas se vuelvan rígidas y las endurece, por un proceso denominado glicación.