Con ejercicios en casa puede mejorar la circulación de la sangre en las piernas. Foto: Gettyimages.
Los calambres musculares se presentan con mayor frecuencia en las piernas y especialmente en las noches. Foto: Gettyimages. - Foto: Foto Gettyimages

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¿Qué es bueno para controlar o prevenir los calambres en las piernas?

Los periodos prolongados de ejercicio o trabajo físico pueden generar esta molestia.

Los calambres musculares son contracciones o espasmos que se presentan de manera súbita e involuntaria. Es una molestia común y con frecuencia ocurre después de realizar ejercicio.

Cuando los músculos se contraen pueden ocasionar dolor y durar de unos segundos a varios minutos. Esta afección puede darse en cualquier músculo, pero ocurre principalmente en las piernas y muchas veces en la noche, indica la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Si bien, por lo general son inofensivos, los calambres musculares pueden imposibilitar temporalmente.

Según Mayo Clinic, los períodos prolongados de ejercicio o de trabajo físico, especialmente si hace calor, pueden provocar calambres musculares, al igual que algunos medicamentos y enfermedades.

La mayoría de los calambres se manifiestan en los músculos de las piernas, en particular, en la pantorrilla. Además del dolor repentino y agudo, se evidencia un bulto duro de tejido muscular debajo de la piel.

Usualmente, esta molestia desaparece por sí sola y muy rara vez es grave como para visitar al médico. Sin embargo, hay que acudir al especialista cuando los calambres generan un dolor intenso y no se quita; se presenta hinchazón, enrojecimiento o cambios de la piel en las piernas; se experimenta debilidad muscular; se presentan los calambres con mucha frecuencia, no mejoran con cuidado en la casa o no están relacionados con una causa obvia como, por ejemplo, ejercicio extenuante.

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Los calambres en las piernas se pueden dar por el exceso de ejercicio. - Foto: Getty Images

Las principales causas que generan los calambres son el uso excesivo de un músculo, la deshidratación, la tensión muscular o el solo hecho de mantener una posición por un período prolongado. Sin embargo, también pueden estar relacionados con problemas de salud más complejos como un suministro de sangre inadecuado, compresión de los nervios y disminución de minerales en el cuerpo.

Remedios caseros

Existen algunos remedios naturales para controlar y ayudar en el manejo de los calambres. Uno de ellos es el árnica. Esta planta es utilizada para aliviar golpes, dolores artríticos y rigidez de los movimientos. Lo recomendable es preparar una infusión y aplicar también un cataplasma sobre el calambre.

De acuerdo con Natural Standard, este remedio puede ser tan eficaz para reducir el dolor como el ibuprofeno, utilizándolo dos veces al día durante tres semanas.

Otra opción es el té o pomada con ajenjo, que además de ayudar a aliviar problemas circulatorios, tiene las propiedades que le permiten calmar los calambres, según información del portal Salud Digital. La recomendación es beber un té de ajenjo seco, dos veces al día durante un mes.

La terapia de frío y calor también puede funcionar. Se aplica frío durante 20 minutos cada cuatro horas, según lo afirma Mayo Clinic. Otra opción es disminuir el dolor con calor, haciendo uso de paños calientes aplicados en la zona.

Foto de referencia de mujer haciendo ejercicio y con dolor en su rodilla.
Los calambres pueden aliviarse con la terapia de frío y calor. - Foto: Getty Images

Los calambres pueden ser provocados por permanecer en lugares muy calurosos. En estos casos, se recomienda usar ropa liviana, y mantenerse en lugares frescos y ventilados.

¿Cómo prevenirlos?

Una de las principales recomendaciones de los expertos para prevenir los calambres es evitar la deshidratación. Beber abundante líquido todos los días es determinante y la cantidad depende de lo que la persona come, del sexo, el nivel de actividad, el clima, la salud, la edad y de los medicamentos que tome.

Los líquidos ayudan a que los músculos se relajen, y mantienen las células musculares hidratadas y menos irritables. Durante la actividad física es importante consumir aún más líquido en intervalos regulares y continuar bebiendo después de terminar.

Estirar antes y después de usar cualquier músculo por un período prolongado es clave para evitar los calambres. Si la persona tiene tendencia a tener calambres en las piernas por la noche, es aconsejable que realice estiramiento antes de acostarse. Hacer ejercicio ligero o utilizar la bicicleta fija por unos minutos antes ir a la cama también ayuda.

Se dice que la quinina también ayudaría a prevenir los calambres; sin embargo, los Institutos Nacionales de Salud, de Estados Unidos (NIH) advierten que este producto podría generar efectos secundarios, como sangrados, daño renal, problemas del corazón y alergias.