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Expertos indican que los cálculos renales  se pueden tratar con analgésicos y  fluidoterapia. Foto: Getty images.
Todos los seres humanos pierden parte de la función renal mientras van envejeciendo. - Foto: Foto Gettyimages

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Riñones: cómo depurarlos de manera natural

La mayoría de las enfermedades renales atacan los nefrones.

Los riñones filtran los desechos y el exceso de agua de la sangre, lo que se vuelve orina, de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados.

Además, los riñones producen hormonas que ayudan a controlar la presión arterial, producir glóbulos rojos y a mantener los huesos fuertes y saludables.

También eliminan el ácido que producen las células del cuerpo y mantienen un equilibrio saludable de agua, sales y minerales (como sodio, calcio, fósforo y potasio) en la sangre, según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón (que hace parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos). Sin este equilibrio, es posible que los nervios, los músculos y otros tejidos en el cuerpo no funcionen normalmente.

“La mayoría de las enfermedades renales atacan a los nefrones. Este daño causa que los riñones no puedan eliminar desechos. Las causas incluyen problemas genéticos, lesiones o medicamentos, y la persona puede correr mayor riesgo de padecer una enfermedad renal si tiene diabetes, presión alta, enfermedad cardíaca o un familiar cercano con algún problema de los riñones. La enfermedad renal crónica va dañando los nefrones de a poco con el transcurso del tiempo”, explicó la biblioteca en su página web.

Por tal razón, el cuidado de este órgano es muy importante y el portal Mejor con Salud reveló algunas recomendaciones para depurar los riñones: lo principal es evitar los lácteos, la carne, especialmente roja, embutidos, y marisco, el azúcar blanco, la sal, las bebidas alcohólicas y el café y tabaco durante la limpieza.

Así las cosas, la primera recomendación es beber agua, aunque el consumo diario de este líquido es diferente para los hombres y para las mujeres, ya que existen diferencias entre la ingesta, pero por lo general la mayoría de los hombres necesita aproximadamente 13 tazas de líquido al día y la mayoría de las mujeres necesita aproximadamente nueve.

La segunda sugerencia es sudar, pues a través del sudor se eliminan toxinas y lo ideal es seguir las nuevas directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recomiendan por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.

También recomendó consumir algunas infusiones como la de cola de cabello, la de gayuba, la de bardana y la de arenaria.

De todos modos, antes de consumir alguna infusión, lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.

Sobre la misma línea, el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón (que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos) reveló cómo mantener sanos los riñones:

1. Elegir alimentos saludables. El cuerpo necesita una alimentación balanceada y saludable; esta debe tener frutas, verduras, proteínas, grasas y carbohidratos y se deben ingerir menos de 2.300 miligramos de sodio diarios.

2. Tener un peso saludable. El Ministerio de Salud en su página web explicó que se considera un peso saludable aquel que permite que la persona se mantenga en un buen estado de salud y calidad de vida. También se entiende como los valores de peso, dentro de los cuales, no existe riesgo para la salud de la persona.

3. Dormir lo suficiente. La mayoría de los adultos necesitan entre siete y ocho horas de sueño diarias.

Riñones
Las personas pueden sobrevivir incluso con un riñón. - Foto: Getty Images

4. Controlar la diabetes, la presión arterial alta y la enfermedad cardíaca.

5. Explorar actividades para reducir el estrés. Prácticas que involucran la mente y el cuerpo, tales como la meditación, el yoga o el taichí.