Los lentes de contacto son discos delgados y transparentes de plástico que se usan en el ojo para mejorar la visión. Estos flotan sobre la película lagrimal que cubre la córnea y corrigen los problemas de visión causados por errores refractivos, de acuerdo con la Academia Americana de Oftalmología.
No obstante, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), que es la agencia del Gobierno de los Estados Unidos, señaló que quienes usan lentes de contacto corren el riesgo de sufrir infecciones tales como la del ojo rojo (conjuntivitis), abrasiones corneales e irritación de los ojos.
Además, indicó que una consecuencia común de una infección ocular son las úlceras corneales, las cuales son llagas abiertas en la capa exterior de la córnea, pero muchas de estas complicaciones pueden evitarse con un cuidado diario de los ojos y de los lentes de contacto.

Por ello, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en ingles) reveló algunos hábitos saludables para usar los lentes de contacto de un modo seguro y ayudar a protegerse los ojos:
1. No dormir con los lentes de contacto puestos, a menos que lo indique un experto de la salud.
2. Lavarse las manos con agua y jabón antes de manipular los lentes de contacto y secarse las manos bien con un paño limpio cada vez que vaya a tocar los lentes.
3. Mantener los lentes de contacto lejos de todo tipo de agua, ya que el agua puede introducir microbios en los ojos a través de los lentes de contacto.
4. Limpiar los lentes de contacto adecuadamente. Para limpiar los lentes de contacto, hay que frotarlos y enjuagarlos suavemente con una solución desinfectante para lentes de contacto, pero nunca agua o saliva.
5. Cuidar el estuche para los lentes de contacto. Se debe reemplazar el estuche por uno nuevo al menos una vez cada tres meses.

Tipos de lentes de contacto
Categorías generales, según la Administración de Alimentos y Medicamentos:
- Lentes de contacto blandos. Están hechos de un plástico flexible que permite el paso de oxígeno a la córnea. El usuario se acostumbra a usarlos a los varios días. A la mayoría de quienes usan lentes de contacto blandos se les prescriben con algún tipo de cronograma de reemplazo frecuente. Un ejemplo de esto es un cronograma que indique que los lentes de contacto deben reemplazarse por unos nuevos a las dos semanas de uso.
- Lentes de contacto rígidos permeables al gas (RPG). Estos productos son durables y resistentes a la acumulación de depósitos, y por lo general permiten una visión clara y nítida. Duran más que los lentes de contactos blandos, y también son más fáciles de manejar y menos propensos a romperse.
Tipos específicos:
- Lentes de contacto de uso prolongado. Son buenos para dormir con ellos puestos o para su uso continuo desde una hasta seis noches, o hasta 30 días.
- Lentes de contacto desechables (o con un “cronograma de reemplazo”). Según la definición de la FDA, “desechable” significa usado una sola vez y desechado. Con un verdadero cronograma de uso diario desechable, se usa un nuevo par de lentes de contacto cada día.
- Lentes de contacto diseñados para “orto-k”. La ortoqueratología (u orto-k) es un procedimiento de ajuste que utiliza lentes de contacto RPG especialmente diseñados para modificar la curvatura de la córnea a fin de mejorar temporalmente la capacidad del ojo para enfocar.

- Lentes de contacto cosméticos (también llamados “decorativos”, “de disfraz”, “de colores,” “de novelería” o “sin aumento”). Este tipo de lentes no corrige la vista y su único propósito es cambiar la apariencia de los ojos.
