En las horas más densas de la campaña de segunda vuelta, mientras los colombianos se preparan para ir a las urnas a elegir entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, una operación de desinformación con antecedentes recientes ha tomado el control de Facebook, Instagram, TikTok y los grupos de WhatsApp de todo el país. Su objetivo es uno solo: destruir la imagen del abogado costeño que arrasó el 25 de mayo con el 43 por ciento de los votos en primera vuelta.

El método no es nuevo, pero sí la escala y la coordinación. Imágenes falsas con sello de “Última hora”, citas fabricadas puestas en boca del candidato, titulares diseñados para parecer de medios serios y mensajes de voz con afirmaciones sin sustento circulan de manera simultánea y dirigida hacia los segmentos más vulnerables del electorado: los pobres, los maestros, los pensionados, los soldados, los campesinos. Para cada grupo, una mentira hecha a la medida.

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La evidencia de que esto no es espontáneo, sino coordinado, llegó de una fuente impensada: los propios militantes del Pacto Histórico. Una transmisión en vivo realizada durante una reunión interna de campaña de ese movimiento, y que circuló sin querer en redes sociales, dejó al descubierto lo que los estrategas del candidato Iván Cepeda tienen previsto: sembrar pánico.

Así lo reveló SEMANA el 3 de junio de 2026. En esa reunión de campaña, la joven Emily Sofía Téllez pidió a los asistentes conseguir “uno o dos votos” a favor de Cepeda, sembrando “terror” entre los ciudadanos sobre las supuestas consecuencias de un gobierno de De la Espriella.

Entre los mensajes que se toman las redes sociales hay una segmentación de públicos y una mentira para cada población: pobres, empresarios, sector salud y militares. La estrategia es clara: propagar estas imágenes en redes. Foto: JUAN CARLOS SIERRA-SEMANA

Los mensajes falsos no son aleatorios ni genéricos: cada uno fue diseñado para activar el miedo de un grupo específico. Para los beneficiarios del Sisbén, más de 20 millones de colombianos que dependen de ese sistema para acceder a salud, educación y subsidios, la mentira afirma que el candidato eliminará el programa. Para los trabajadores formales e informales, la versión dice que bajará el salario mínimo a cifras irrisorias.

Para los docentes en lista de espera del concurso de ingreso, el mensaje anuncia el fin del empleo público. Para los militares y sus familias, se difunde que recortará sueldos y prestaciones. Para los adultos mayores y los más vulnerables, se habla del fin de las urgencias médicas gratuitas.

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El patrón visual es siempre el mismo: una fotografía real del candidato, un sello rojo que dice “Última hora”, un texto en tipografía de noticia y ninguna fuente verificable. El diseño está concebido para confundirse con el formato de un medio de comunicación serio y se distribuye por WhatsApp, donde no existe moderación algorítmica, antes de ser eliminado de plataformas más vigiladas.

La más viral de las fake news circula con una imagen que muestra al candidato en un escenario de campaña, bandera colombiana al fondo, con el siguiente texto superpuesto: “Mi primer acto cuando gane será bajar el salario mínimo a 1.450.000 pesos. Eso es más que suficiente para vivir”. La pieza lleva sello de “Última hora” y el nombre del candidato.

Según la campaña de desprestigio, dice que los beneficiarios del Sisbén voten en contra del candidato por miedo a quedar desprotegidos. Foto: TOMADAS DE REDES SOCIALES

El problema es que esa afirmación no existe en ningún registro de audio, video, entrevista ni documento oficial. El programa de gobierno de De la Espriella registrado ante el Consejo Nacional Electoral no contiene ninguna propuesta de reducción del salario mínimo. Los periodistas que han cubierto su campaña no encuentran el origen de la declaración porque, sencillamente, nunca fue dicha.

Paralelamente, otra imagen, esta vez en formato de titular de noticiero digital y firmada por el medio Al Punto, afirma que “Abelardo De La Espriella quiere quitar el salario mínimo vital y crece el rechazo en los trabajadores”. También sin fuente, sin fecha de declaración, sin contexto y sin enlace verificable. El objetivo de ambas piezas es idéntico: activar el miedo laboral en la clase trabajadora colombiana a días de la votación.

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La segunda línea de desinformación apunta directamente a los más pobres. Una imagen ampliamente difundida en grupos de WhatsApp de barrios populares, municipios pequeños y comunidades rurales muestra al candidato en un foro público con un micrófono en mano y el siguiente texto: “El Sisbén es una vagabundería. Se acaba el Sisbén, todos deben pagar por igual ricos y pobres. No más mantenidos”.

El Sisbén (Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales) es la herramienta que el Estado colombiano usa para focalizar los subsidios en salud, vivienda, educación y alimentación hacia los hogares de menores ingresos. Anunciarle a alguien que va a perder esa protección es uno de los mensajes más efectivos para provocar rechazo político. Y eso es exactamente lo que esta imagen busca: que los beneficiarios del Sisbén voten en contra del candidato por miedo a quedar desprotegidos.

Imágenes falsas contra la campaña de Abelardo de la Espriella. Foto: TOMADAS DE REDES SOCIALES

No existe ningún audio, video ni documento que respalde esa afirmación. No hay registro en debates, entrevistas ni actos de campaña. Es una cita fabricada, colocada sobre una foto real.

Esta línea de ataque está diseñada específicamente para los docentes que esperan ingresar al magisterio a través del concurso de méritos, uno de los grupos más organizados y movilizados del electorado colombiano. La pieza en cuestión es más elaborada que las anteriores: usa un formato de infografía con íconos, datos y tres columnas que enumeran los supuestos efectos del eventual gobierno de De la Espriella: “menos inversión en lo público”, “menos empleos para docentes” y “más privatización, menos oportunidades”.

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La pieza va más lejos que las otras: está firmada abiertamente por el equipo del candidato Iván Cepeda. “Vota Iván Cepeda en segunda vuelta”, lo que la convierte en propaganda electoral oficial. Sin embargo, su diseño imita deliberadamente el formato de una infografía periodística independiente para que parezca un análisis imparcial y no una pieza de campaña. La advertencia al pie, “Si se reducen los empleos públicos y el tamaño del Estado, también se reducen las oportunidades para quienes esperan ingresar”, no está basada en ninguna propuesta concreta ni declaración verificable del candidato atacado.

Para los trabajadores formales e informales, la versión dice que bajará el salario mínimo a cifras irrisorias. Foto: TOMADAS DE REDES SOCIALES

Dos líneas adicionales completan el mapa de la desinformación. La primera, dirigida a adultos mayores y comunidades con baja cobertura del sistema de salud, afirma que De la Espriella eliminaría la atención de urgencias gratuitas para la población vulnerable. La versión circula principalmente en grupos de WhatsApp de adultos mayores y en municipios con alta dependencia del Sisbén, y no tiene ningún sustento en el programa de gobierno del candidato ni en declaración pública alguna.

La segunda apunta a un sector igualmente sensible: los militares activos, los suboficiales, los veteranos y sus familias. Se difunde la versión de que el candidato rebajaría el salario y las prestaciones de las Fuerzas Armadas, atacando así a un segmento que históricamente ha sido percibido como favorable a candidatos de derecha. Sin una sola declaración o documento que respalde esa afirmación, la mentira circula como verdad en grupos cerrados de militares y sus familias.