SEMANA: ¿Cómo ve hoy a la Alianza Verde?
JOHN SUDARSKY (J.S.): El partido está a punto de quebrarse porque la línea que se había mantenido era que otorgara la libertad a los diferentes simpatizantes de votar por cualquiera de los candidatos. Ahora tratan de coaccionar, forzar y apoyar al Pacto Histórico e Iván Cepeda, pero muchos de los congresistas fueron elegidos, precisamente, por ir en contra de esa decisión. El partido está considerando dos escisiones: la de Jota Pe Hernández, de extrema derecha, y la nuestra, para permitir que se apoye a cualquier candidato. Claudia López es una, también Sergio Fajardo y Paloma Valencia.
SEMANA: Pero son varias escisiones. Es difícil fracturar tanto a la Alianza Verde.
J.S.: Ese sería el mejor escenario. En el peor, si no se aprueban las escisiones, nos tocará renunciar a todos a la Alianza Verde porque es de gobierno, va a apoyar a Iván Cepeda y no es lo que queremos.
SEMANA: ¿Apoyará a Iván Cepeda así se lo imponga su partido?
J.S.: Si no aprueban la escisión, me retiro. Renuncio a la Alianza Verde, a la ilusión que se tenía y que se perdió hace un buen rato. Ahora es un partido de bolsillo de Gustavo Petro e Iván Cepeda, por añadidura. Si no aprueban la escisión, reitero, renunciaremos. Llegará el momento en el que renunciar es una opción muy válida porque es inadmisible. Y es que apoyar a Cepeda es absolutamente inaudito.
SEMANA: ¿El petrismo se apoderó de la Alianza Verde?
J.S.: El petrismo está apoderado de la Alianza Verde desde hace rato, pero no bloqueaba ni les prohibía a sus parlamentarios elegidos opinar o tomar posiciones diferentes al apoyo a Iván Cepeda y a Gustavo Petro. El petrismo lo está haciendo de manera sistemática y puede ser el final de la Alianza Verde como la conocemos, el partido que uno aspiraba que fuera a luchar contra el clientelismo y la corrupción y terminó siendo el más corrupto de los partidos en Colombia.
SEMANA: ¿No es el partido de Antanas Mockus?
J.S.: No es el partido de Antanas Mockus. Renunció cuando nos enteramos del escándalo de corrupción del director del partido, Carlos Ramón González. La Alianza Verde hoy no significa nada parecido a lo que intentamos hacer a partir de 2009, una colectividad de fuerza renovadora, pero terminó siendo exactamente igual a cualquier partido de bolsillo del Gobierno Petro.
SEMANA: ¿Cómo le parece el papel que está desempeñando el gobernador Carlos Amaya, quien tiene mayorías y, según Claudia López, llevó a la colectividad hacia el petrismo.
J.S.: Carlos Amaya quería ser candidato a la Presidencia, pero cuando vio que el escenario estaba muy peleado y complejo, pospuso sus intenciones. Tiene una alianza muy cercana con el Gobierno Petro y lo que quiere es apoderarse del partido para su próxima presidencia.
SEMANA: ¿Cómo ve el escenario presidencial de mayo?
J.S.: Lo ideal sería una confrontación en segunda vuelta entre Iván Cepeda y Paloma Valencia. Hay la posibilidad de que en segunda vuelta salga el candidato suicida, Abelardo de la Espriella, una cosa delirante. Está pretendiendo copiar a Nayib Bukele, presidente de El Salvador, pero este mandatario, cuando fue elegido presidente, ya había sido dos veces alcalde. Tenía experiencia administrativa y gerencial. Imagínese que Abelardo gane, ¿cómo va a gobernar? ¿Con quién? ¿Qué tipo de alianzas legislativas tendrá para poder gobernar? Lo que va a crear es un estallido social. Él no va a poder gobernar. Si la segunda vuelta es entre Paloma Valencia e Iván Cepeda, sería una buena confrontación. Aspiro a que en esa segunda vuelta Sergio Fajardo apoye a Paloma. Es más cercano a ella que a Iván Cepeda.
SEMANA: ¿No le ve opción en las urnas a Sergio Fajardo?
J.S.: Está en 5,1 en el mejor de los casos en las encuestas. Creo que Sergio Fajardo cometió un error al no ir a la consulta con Claudia López y Maurice Armitage. Si hubiera ido, seguramente estaría entre los candidatos más opcionados a la Presidencia. No lo hizo en el momento preciso y la ciudadanía lo vio como una terquedad de su parte. Es muy difícil, prácticamente imposible, que pase a la segunda vuelta. Él irá hasta la primera vuelta. Lo que esperamos es que él apoye a Paloma Valencia, la candidata más distante del gobierno de Gustavo Petro, que claramente ha tenido una corrupción absoluta. Y entregará el país, el 7 de agosto de 2026, en una crisis fiscal muy difícil de enfrentar.
SEMANA: ¿Fajardo apoyará a Valencia en segunda vuelta o estima que irá a ver ballenas nuevamente?
J.S.: Él no va a cometer el error de irse neutral en esta ocasión. El talante de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo ha sido de anticorrupción y anticlientelismo. Cuando se eligió a Gustavo Petro, en 2022, la gente estaba hablando de la esperanza y hoy no se habla de esperanza, el sentimiento es de terror, el pánico de que Iván Cepeda salga elegido presidente de Colombia. Estamos hablando de dos sentimientos distintos.
SEMANA: ¿Cómo ve el remate del Gobierno Petro?
J.S.: Dejará al Estado absolutamente quebrado. Todo ese endeudamiento, donde ha enriquecido a una cantidad de prestamistas nacionales e internacionales pagando los más altos intereses, es difícil. Gustavo Petro terminará gastando hasta el último peso, a punta de deuda. El 7 de agosto de 2026, si gana Iván Cepeda, tendrá que decirle a la gente que todo lo que prometió no podrá cumplirlo porque no tiene plata. Petro dejará al próximo gobierno incapaz de resolver los problemas del país.
SEMANA: ¿Qué tanto daño le hizo a la Alianza Verde ser parte del Gobierno Petro y ser protagonista del escándalo de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo?
J.S.: Fue grotesco. Antanas renunció, también Claudia. Nosotros nos quedamos adentro, pero absolutamente avergonzados, esperando que la Justicia atrapara a Carlos Ramón. Ahora resulta que le retiraron la orden de captura internacional. ¿Cómo es posible? Hay testigos, declaraciones, evidencia de que, simplemente, es un ratero, un hombre absolutamente corrupto y acabó con el Partido Verde. Redujo a la mitad el número de congresistas que tenía, la mitad. Es grotesco. Destrozó el Verde. Carlos Ramón no tendrá a dónde escaparse. Ya no le queda Cuba, no le quedará Nicaragua, Venezuela, ¿y a dónde se va a escapar? ¿A dónde huirá? El único lugar que tendría es volver a Colombia en un gobierno como el de Iván Cepeda.
SEMANA: ¿Carlos Ramón González sigue teniendo poder en la Alianza Verde?
J.S.: Claro que lo tiene.
SEMANA: ¿Con quién?
J.S.: En la mesa directiva. Con el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, con todos ellos. Él, Carlos Ramón, está ahí. Sigue teniendo poder.
SEMANA: ¿Tuvo un papel importante a la hora de entregar avales?
J.S.: No sabría decirle porque estoy muy distante de todo ese proceso, pero en el tema de avales, estoy seguro, tuvo mucho que ver.
SEMANA: ¿Alguno de los codirectores de la Alianza Verde es de Carlos Ramón González?
J.S.: Me queda muy difícil decirlo porque tendría que estar muy sentado ahí, al lado, hablando con ellos. Pero tiene influencia, es gigantesca, y a través del Gobierno, del ministro (del Trabajo) y de la Fiscalía, para que le levantaran la orden de captura internacional.
SEMANA: Le cambio la pregunta, ¿Rodrigo Romero?
J.S.: Rodrigo Romero y Carlos Ramón fueron los fundadores del Partido Verde, con la personería jurídica que Carlos Ramón recogió tras la desmovilización del M-19. Es una persona que está ahí, pero no le podría decir que él es una figura de Carlos Ramón. No me atrevería.
SEMANA: Es complejo eliminar del todo a Carlos Ramón González porque es el dueño del letrero, el fundador...
J.S.: Es muy difícil, es muy difícil.
SEMANA: De otro lado, sabe algo de Antanas Mockus. ¿Cómo está su salud?
J.S.: Sigue enfermo. Bastante impedido. No participa activamente en política. Su última decisión activa fue renunciar a la Alianza Verde tras el escándalo de Carlos Ramón González. Está en una situación médica comprometida. Nosotros, de vez en cuando, conversamos, pero en realidad Antanas está muy alejado de la política. Su condición médica es difícil. Lo impide mucho. Y su señora trata de protegerlo de conversaciones que lo estresen y le hagan la vida difícil.