La bancada del Pacto Histórico se enfocará en criticar las decisiones del presidente Abelardo De La Espriella mientras buscan sumar votos con otras colectividades en el Congreso, incluso del Centro Democrático. Hay alerta por la salida de Petro del país.
El petrismo será el principal opositor al gobierno de Abelardo De La Espriella. Con la salida del expresidente Gustavo Petro de la Casa de Nariño, la izquierda será el mayor crítico del mandatario y de las decisiones que tome, como ya lo han venido haciendo en la primera semana de su mandato.
La estrategia de cuestionar las decisiones y pronunciamientos del presidente ya comenzó. Desde la posesión que se llevó a cabo en Cali, los miembros del Pacto Histórico criticaron la logística y el evento de De La Espriella. Juzgaron, entre otros, algunos simbolismos que para otros sectores fueron un reconocimiento, como el honor a las Fuerzas Militares o la exaltación de algunas religiones.
A la nueva era de la oposición se le sumó la alerta de la aprobación de la salida de Petro del país. A pesar de que desde el Pacto Histórico defienden que se trata de un permiso como el de cualquier otro exmandatario, hay sectores de la derecha que consideran que Petro estaría pensando en una alternativa para refugiarse ante un eventual requerimiento de la justicia.
Lo llamativo es que nuevamente el uribismo y el petrismo terminaron juntos en el mismo propósito, lo que generó la molestia de algunos seguidores del abelardismo. El senador Jota Pe Hernández reveló que los únicos que votaron para que Petro no pudiera salir del país fueron él, Alfredo Deluque (La U) y la bancada de Salvación Nacional.
Entre las razones de algunos congresistas para aprobar esta solicitud está que consideran que la dignidad presidencial se debe respetar y que a todos los exmandatarios se les ha permitido salir del país. En el caso del uribismo, que fue bastante criticado por esa decisión, se defendieron diciendo que, gracias a una proposición de varios de sus senadores, el expresidente tendrá que informar las fechas y el destino al que quiere viajar.
Más fracturas
A pesar de esas explicaciones, la decisión generó más fracturas entre el uribismo y el abelardismo, dos sectores cercanos ideológicamente, pero que cada vez parecen más distanciados, aunque el Centro Democrático ha dicho que respaldará las iniciativas que necesita el país.
El expresidente Álvaro Uribe, uno de los principales opositores de Petro, envió un mensaje en el que justificó la votación. “A todos los expresidentes les han dado ese permiso”, aseguró Uribe, a lo que Petro respondió: “Aquí Uribe tiene toda la razón. El principio fundamental de Colombia es la libertad. Nadie puede ni ser secuestrado en su libertad ni extorsionado, y menos por el Estado, si no hay una razón judicial”.
El quiebre entre el Gobierno entrante y el uribismo podría poner en riesgo las mayorías en el Congreso. Aunque el presidente De La Espriella y su ministro del Interior, Rodrigo Lara, aseguraron que no iban a respaldar a ningún candidato en la elección del contralor general, desde el petrismo la estrategia pasaba por generar la sensación de derrota para el Gobierno. Por eso, a último minuto, el Pacto Histórico se subió al bus de la victoria con Jorge Laverde.
Según fuentes del partido de izquierda, su oposición estará centrada en cuestionar las decisiones y mensajes que envíen el presidente y los miembros de su gabinete, al tiempo que buscarán defender las leyes e ideas que pretendían sacar adelante durante los cuatro años de mandato de Petro, como la reforma rural y la pensional, entre otras. Aunque saben que no cuentan con las mayorías en el Congreso, buscarán aprovechar la fractura del uribismo y el abelardismo.
Cepeda continuará con su propósito de “desobediencia civil”, una figura abstracta que pocos han logrado interpretar, mientras que Petro seguirá opinando sobre la realidad del país desde su cuenta de X.
El Gobierno nacional había prometido develar los escándalos de la administración anterior; sin embargo, la catástrofe del terremoto cambió la agenda del arranque del mandato de De La Espriella. En la ecuación, el uribismo podría convertirse en el sector que termine por definir las decisiones a favor o en contra del mandato de De La Espriella, más allá de los demás partidos tradicionales que anunciaron ser bancada de gobierno. El problema es que por ahora esa relación parece difícil de recomponer.