Las actuaciones del presidente Alvaro Uribe no dejan de sorprender. El 31 de diciembre, cuando casi todos los colombianos se preparaban para recibir el año nuevo con uvas, música y ron, él se acostó a las 8 de la noche luego de reunirse con su esposa, Lina, y sus dos hijos en su finca de Rionegro, Antioquia.








