Para Ralph Schumacher no es fácil vivir a la sombra de un apellido tan famoso como el que lleva. Ser hermano de Michael, bicampeón mundial de Fórmula 1 y candidato a un tercer título este año, no le ha facilitado las cosas. Cuando Ralph llegó al Gran Circo muchos pensaron que había alcanzado la máxima categoría mundial del automovilismo deportivo por ser hermano del principal piloto de la escudería Ferrari. Sin embargo, poco a poco, ha demostrado una sorprendente madurez, una técnica muy depurada y se ha ganado a pulso el respeto de todos.
Su afición a la velocidad le viene desde muy pequeño. Con sólo 3 años de edad se sentó al volante de un kart y cumplidos los 6 ya había ganado su primera competencia de clubes. Al igual que su hermano mayor, Ralph Schumacher recorrió todos los laberintos del automovilismo ascendiendo a la Fórmula 3 y luego a la F 3000 con la ayuda del mentor de su hermano, Willi Weber. Y gracias a la habilidad de su manager siguió también los pasos de su hermano al debutar en la Fórmula 1 en un monoplaza Jordan. Cuando disputó su primer gran premio de Fórmula 1 en Australia Ralph tenía 22 años de edad.
Después de cometer el error de dejar escapar al hermano mayor, Eddie Jordan fichó a Ralph por dos temporadas, durante las que maduró, convirtiéndose en uno de los pilotos rápidos del Gran Circo. Sin embargo, en su primera temporada para esa escudería, tardó en acostumbrarse al auto y se ganó fama de inmaduro al volante. Tuvo muchos accidentes y cometió el pecado capital de la Fórmula 1 al estrellar a su compañero, Giancarlo Fisichella, durante el gran premio de Argentina. Y, aún peor, se estrelló con el Ferrari de su hermano en la primera curva de Nurburgring, sacando de la carrera a Michael en un punto crucial de su lucha por el campeonato mundial de 1997.
Sin embargo, cuando pasó a la Williams en 1999, Ralph mostró madera de campeón y, sobre todo, una madurez aprendida a golpes. Mientras que su compañero Alex Zanardi luchaba infructuosamente toda la temporada por tratar de dominar su monoplaza, en el campeonato del año pasado a Ralph le faltaron pocos metros para convertirse en la revelación de la Fórmula 1. En el gran premio de Europa estuvo a punto de subir a lo más alto del podio pero un pinchazo hizo que se desvanecieran todas sus esperanzas. Aun así, consiguió un meritorio sexto lugar en el campeonato mundial y conquistó para la escudería Williams el quinto puesto de la clasificación mundial de fabricantes.
Durante la temporada 2000 Ralph ha sido el número uno de su equipo. Es quinto en la clasificación general, a 60 puntos del líder Mikka Hakkinen, y tiene a la Williams en el tercer lugar del campeonato de constructores. Nadie duda que su mira está puesta en un título que algunos creen que puede ganar en próximas temporadas.









