Este lunes, 5 de enero, el Consejo Federal de Suiza anunció la congelación de todos los activos que Nicolás Maduro y personas cercanas de su entorno tengan en ese país —cuyos nombres no se han dado a conocer hasta el momento—, aunque no se menciona en la decisión a los actuales integrantes del Gobierno venezolano.
De esta manera, comienzan a evidenciarse los primeros efectos de la captura de Maduro, ocurrida en la madrugada del pasado sábado 3 de enero por parte de una fuerza de élite de Estados Unidos. El dictador venezolano fue trasladado a Nueva York y este lunes compareció ante un tribunal de esa ciudad.

Las autoridades suizas sustentaron su decisión en la Ley Federal sobre el Congelamiento y la Restitución de Activos Ilícitos de Personas Expuestas Políticamente en el Extranjero (FIAA). El objetivo es evitar una eventual fuga de activos y recursos, y en la información divulgada se insistió en que, en caso de comprobarse que los bienes congelados fueron obtenidos de manera ilícita, se impulsarán mecanismos para que esos recursos beneficien al pueblo venezolano.

La decisión se conoce mientras avanzan procesos judiciales en múltiples jurisdicciones, incluido Estados Unidos, donde Maduro enfrenta cargos penales.

Suiza, desde 2018, había sancionado a Venezuela con otras medidas, como restricciones financieras bajo la Ley de Embargo. Las determinaciones de este lunes están dirigidas a personas que no habían sido alcanzadas previamente por sanciones suizas.
La acción se tomó “en salvaguarda de la integridad del sistema financiero y en cumplimiento de las normas internacionales contra delitos transnacionales”.










