Juan Gabriel Vásquez acaba de sumar un nuevo reconocimiento internacional a una trayectoria que, desde hace más de dos décadas, ha hecho de la memoria, la violencia política y las consecuencias privadas de la historia colombiana algunos de sus principales territorios literarios. El escritor bogotano fue elegido ganador de la décima edición del Premio Literario Lee Ho-chul por la Paz 2026, otorgado por el distrito de Eunpyeong-gu, en Seúl, Corea del Sur.
El jurado destacó la manera en que la obra de Vásquez aborda la memoria y los traumas heredados de la historia contemporánea de Colombia, así como su capacidad para convertir los conflictos políticos y sociales en preguntas sobre la vida de individuos y familias.


El reconocimiento fue definido después de ocho rondas de evaluación realizadas entre enero y junio de 2026, en un proceso que involucró a especialistas de los ámbitos literario, académico y periodístico. El premio incluye una estatuilla y una dotación de 40 millones de wones surcoreanos. La ceremonia tendrá lugar el próximo 18 de septiembre en el Lee Ho-chul Book Concert Hall de Seúl.
El galardón fue creado en 2017 para preservar el legado del escritor coreano Lee Ho-chul y su aspiración de paz y reunificación. Desde entonces, reconoce a autores cuya literatura contribuye a pensar problemas como la guerra, la violencia, la discriminación, el desplazamiento y las divisiones sociales.
Que el reconocimiento llegue ahora a Vásquez no resulta extraño para quienes han seguido su obra. Desde sus primeras novelas, el escritor ha explorado una idea que atraviesa buena parte de su literatura: el pasado nunca termina de pasar. Sus personajes suelen descubrir que las decisiones políticas, los acontecimientos violentos y los silencios familiares continúan actuando mucho después de que los hechos parecen haber quedado atrás.
Un escritor que convirtió la memoria en materia literaria

Nacido en Bogotá en 1973, Juan Gabriel Vásquez es uno de los narradores colombianos con mayor circulación internacional. Su obra ha sido traducida a unas treinta lenguas y comprende novelas, libros de cuentos, ensayos, periodismo y traducciones.
Su bibliografía narrativa incluye Los informantes, Historia secreta de Costaguana, El ruido de las cosas al caer, Las reputaciones, La forma de las ruinas, Volver la vista atrás y Los nombres de Feliza, publicada originalmente en 2025. También ha publicado los libros de cuentos Los amantes de todos los santos y Canciones para el incendio.
En sus novelas, la historia colombiana rara vez aparece como simple telón de fondo. En El ruido de las cosas al caer, por ejemplo, el narcotráfico y la violencia de las décadas pasadas se convierten en una fuerza capaz de determinar la vida de quienes llegaron después. La novela recibió el Premio Alfaguara de Novela y posteriormente el International IMPAC Dublin Literary Award, además del Premio Gregor von Rezzori-Città di Firenze.


Con Las reputaciones, Vásquez volvió sobre el poder de la memoria y sobre la forma en que una sociedad recuerda —o decide olvidar— a sus figuras públicas. La novela recibió el Premio de la Real Academia Española, entre otros reconocimientos.
Más adelante, La forma de las ruinas profundizó en una de las obsesiones centrales de su obra: la relación entre los acontecimientos políticos y la manera en que estos sobreviven en la imaginación colectiva. La novela fue reconocida con el Premio Literario Casino da Póvoa y llegó a ser finalista del International Booker por su traducción al inglés.
En Volver la vista atrás, Vásquez llevó esa preocupación hacia la vida del cineasta colombiano Sergio Cabrera y su familia. La novela obtuvo el Premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa, además de otros reconocimientos internacionales.
Su libro más reciente de ficción, Los nombres de Feliza, se acerca a la vida de la artista colombiana Feliza Bursztyn y vuelve a demostrar el interés del escritor por personajes cuya vida individual permite iluminar momentos complejos de la historia del país.


De Colombia al reconocimiento internacional
El Premio Lee Ho-chul por la Paz se suma a una lista de distinciones que explica la dimensión internacional alcanzada por su obra. En 2012 recibió el Prix Roger Caillois por el conjunto de su trayectoria; en 2016 fue nombrado Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia y en 2018 recibió la Orden de Isabel la Católica. También obtuvo el Premio Cálamo Extraordinario por su trayectoria.
Vásquez también ha desarrollado una relación estrecha con el periodismo y el ensayo. Ha publicado El arte de la distorsión, Viajes con un mapa en blanco y La traducción del mundo, además de libros vinculados con su trabajo periodístico sobre la realidad política colombiana. Es columnista de El País y ha recibido en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.
El nuevo reconocimiento en Corea del Sur adquiere así un significado particular. La literatura de Vásquez no busca reconstruir la historia colombiana como quien organiza un archivo de fechas y acontecimientos. Su apuesta ha sido otra: preguntarse qué hace la historia con las personas y qué ocurre cuando una generación hereda los miedos, las culpas, los silencios y las heridas de otra.
La ceremonia del 18 de septiembre en Seúl marcará, por tanto, un nuevo capítulo en la trayectoria internacional de Vásquez. Será también el reconocimiento a una literatura que, desde Colombia, ha conseguido hablar de conflictos locales sin encerrarse en ellos y convertir una experiencia histórica particular en una pregunta universal: cómo recordar el pasado sin quedar atrapados en él.
