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12 beisbolistas cubanos se fugaron de la concentración de su selección en el Mundial Sub-23 en México

Se trata del mayor episodio de fugas registrado en la historia de la pelota cubana en un torneo en el exterior.


En las últimas horas se confirmó que 12 jugadores de la selección de béisbol de Cuba que participa en el Mundial Sub-23 de México se fugaron de la concentración, tras conocerse que el lanzador estelar del equipo, Bryan Chi, había desertado.

Se trata del mayor episodio de fugas registrado en la historia de la pelota cubana en un torneo en el exterior, según recocieron autoridades de la isla.

El abandono de Chi, de 22 años, integrante del Team Cuba del Preolímpico de este año en Florida, fue confirmado por el periodista Guillermo Rodríguez, enviado de la radio cubana al evento.

“Pocos equipos hubieran llegado tan lejos con 11 peloteros menos”, escribió en Facebook Rodríguez, refiriéndose al cuarto lugar alcanzado en el torneo, antes de conocerse un nuevo caso de deserción.

En la mañana del domingo, la Federación Cubana de Béisbol (FCB) había confirmado la salida de Miguel Antonio González, subrayando que ocho de los 24 jugadores que viajaron a México habían “flaqueado sin respetar la misión del equipo”.

Aunque en los últimos años las fugas de peloteros cubanos en viajes al exterior fueron frecuentes, la estampida en este torneo ha sido histórica.

El récord negativo de abandonos masivos en la pelota cubana se remontaba a 1996, cuando cinco jugadores del equipo Industriales abandonaron el plantel en el torneo de Clubes Campeones, también en México.

Antes que Chi y González, habían abandonado el equipo los lanzadores Luis Dannys Morales, Ubert Mejías, Dariel Fernández y Yeiniel Zayas, así como el receptor Loidel Rodríguez y los jardineros Reinaldo Lazaga y Dismany Palacios.

La deserción ha sido durante años el talón de Aquiles en el béisbol cubano y los jugadores recurren a ella para poder jugar en las Grandes Ligas de Estados Unidos, debido a las leyes del embargo vigentes desde 1962.

En Twitter, la Federación Cubana de Béisbol culpó en la víspera a Estados Unidos de la creciente ola de fugas, que consideró “expresiones concretas” de la anulación del acuerdo firmado con las Grandes Ligas estadounidenses en diciembre de 2018.

Así mismo, señaló que “Cuba peleó a la altura de su estirpe, sobrepuesta a las limitaciones enfrentadas por los abandonos de quienes renunciaron al compromiso contraído como equipo. Un cuarto lugar que sabe a medalla para quienes se mantuvieron fieles”.

Este convenio, que fue bloqueado cuatro meses después por el gobierno de Donald Trump, permitiría a los beisbolistas de la isla jugar en la MLB sin tener que abandonar su país.

“El equipo (de) Cuba que participó en el Mundial Sub-23 viajó alrededor de las 3 a. m. (hora de México) desde Obregón hacia Ciudad México, en donde tomarán un vuelo hacia La Habana en próximas horas, de acuerdo a fuentes. No ha habido más bajas. La cifra de abandonos se mantiene en 11″, informó a través de su cuenta de Twitter el periodista especializado en béisbol Francys Romero.

Horas después, volvió a trinar sobre la situación tras la llegada a La Habana del equipo de béisbol.

“El equipo Cuba de béisbol que logró el 4.° lugar en el III Mundial Sub-23 arribó en horas de la madrugada a La Habana con 12 jugadores, el 50 % de los que salieron inicialmente. Será recordado como el Mundial de los abandonos”, dijo.

Adicionalmente, señaló que se trata de la máxima cantidad de abandonos, incluso juntando múltiples competencias en un año en el exterior para el béisbol de Cuba era de 9, en 1996.

“La mayor cantidad de abandonos en un año contando todas las competencias del béisbol había sido 9, en todo el año 1996. Acá se sucedieron 12 en 12 días. Gracias a todos los que nos siguieron”, puntualizó.

Por su parte, el mánager del equipo, Eriel Sánchez, antes del partido final en el torneo intentó minimizar la situación aunque reconoció que se se vio obligado a alterar los planes y a exigir el máximo esfuerzo a los jugadores.

“Tenemos que sacrificar a cada atleta para lograr el resultado”, dijo en alusión al esfuerzo de su lanzador, el zurdo Naykel Cruz, a quien mantuvo en el montículo por seis entradas con más de los 100 lanzamientos estipulados. “Ya le pediré disculpas”.

Entre tanto, el responsable de la delegación cubana, Luis Daniel del Risco, declaró que “a pesar de que muchas personas quieren acabar con nuestro béisbol, no vamos a dejar que eso ocurra”, en clara referencia a las deserciones.

El gobierno cubano ha culpado por las fugas a la decisión del expresidente de EE. UU., Donald Trump, de inhabilitar un acuerdo al que los cubanos habían llegado con la Major League Baseball al final del mandato de Barack Obama.

Ese convenio establece que beisbolistas de la isla participaran en el sistema de competencias de las Grandes Ligas estadounidenses sin necesidad de desertar. Trump en su momento consideró que la Federación Cubana de Béisbol no era realmente una Organización No Gubernamental, sino una prolongación del Gobierno cubano.

En lo que va de año suman 14 los beisbolistas cubanos de primer nivel que han dejado el equipo en el extranjero. En mayo pasado tres jugadores, los lanzadores Lázaro Blanco y Andy Rodríguez, y el jugador de cuadro César Prieto, se quedaron en Miami durante la celebración del Torneo Preolímpico de las Américas en la Florida.

Después de emigrar por diferentes vías, decenas de peloteros cubanos han brillado por años en la Gran Carpa. Entre los más connotados aparecen Orlando ‘Duque’ Hernández, José Contreras, Kendrys Morales, todos ya fuera de la Gran Carpa, y en la actualidad otros como José Abreu, Aroldis Chapman, Yulieski Gurriel, José Adolis García y Luis Robert.

En esa justa, Cuba, tricampeona olímpica de béisbol, fue eliminada y se convirtió en la gran ausente del torneo de Tokio 2020 ganado por Japón.

Con información de la AFP.