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Justo & Bueno, sin el salvavidas chino, cerrará sus tiendas temporalmente

La compañía dijo que lamenta profundamente que los nuevos dueños “no hayan logrado cumplir con los plazos acordados”.


Mercaderías S. A. S., que opera en Colombia bajo el nombre de Justo & Bueno, anunció este martes 10 de la mayo el cierre temporal de sus tiendas en el país, luego de que JF Capital International Limited, un conglomerado chino que había firmado un acuerdo para comprar la compañía, no cumpliera con el plazo establecido para pagar sus deudas.

“Durante los últimos 15 meses y hasta el día de hoy, nuestro único propósito ha sido el salvamento de la empresa, de los empleos y de los aliados que han hecho parte de este gran sueño. Como ha sido ampliamente comunicado, el pasado 29 de marzo se firmó un acuerdo de venta de HD Colombia S. A., matriz de Mercadería S. A. S. con la compañía JF Capital International Ltd., la cual anunció, en comunicación enviada a los colaboradores y arrendadores el pasado 20 de abril, el compromiso de pagar antes del 10 de mayo las “acreencias causadas desde la admisión a la reorganización hasta el 30 de abril de 2022″. Esto nos llevaba a confiar en un salvamento definitivo de la empresa”, señaló la compañía en un comunicado.

“Debemos agregar que, a hoy, no se produjo ingreso de recursos a las cuentas de Mercadería S. A. S., ni se recibió noticia de que algún tercero hubiera hecho pagos a cargo de la compañía. Tampoco se recibió el informe requerido por el juez delegado de la Superintendencia de Sociedades donde se explicaría la estructuración del negocio propuesto, el mecanismo, el monto de la operación y un plan de capitalización”, subrayó.

La empresa dijo que lamenta profundamente que los nuevos dueños “no hayan logrado cumplir con los plazos acordados” y agregó: “Una vez se firmó el contrato de venta en el mes de marzo, continuamos trabajando con la convicción de que los fondos pactados para pagar las deudas y cumplir nuestros compromisos con todas las familias vinculadas con Mercadería ingresarían a tiempo”.

Mercaderías S. A. S. manifestó que la compra de la empresa por JF Capital tenía el aval de la Federación Mundial de Asociaciones de la Unesco y de la Conferencia Episcopal Ecuménica Mundial, razón por la cual se sentían “respaldados y confiados en el resultado”. “Hoy no entendemos qué pudo pasar con el anunciado ingreso de los recursos al país. Esperamos que JF Capital, como nuevo propietario de Justo & Bueno, se manifieste públicamente y dé la mejor solución posible para todos en la audiencia citada por la Superintendencia de Sociedades el próximo jueves”, expuso.

La empresa señaló que, debido a que no hubo informe ni pagos a la fecha, veía inviable su operación y por lo tanto se decidió el cierre temporal. “Cerraremos de manera preventiva nuestras tiendas y centros de distribución y priorizaremos la seguridad de todos los miembros del equipo de Justo & Bueno que, hasta el día de hoy, han creído en este proyecto. Trabajaremos de la mano de los entes de control para avanzar en los siguientes pasos del proceso”, sostuvo.

“En este momento de dificultad queremos honrar a quienes, como nosotros, creen que mejorar la calidad de vida de miles de personas a través de una oferta de productos de calidad a precios justos es un esfuerzo que vale la pena. Esperamos actualizar el estado del proceso antes de la audiencia citada”, concluyó.

Hay 501 denuncias de incumplimientos y 20 tutelas contra Justo & Bueno

Durante una audiencia pública de Justo & Bueno realizada semanas atrás, se conoció que hay 501 denuncias de incumplimientos con los gastos administrativos, 20 tutelas provenientes de acreedores y arrendadores, y 98 memoriales laborales desde que se inició la reorganización empresarial.

Además, el pasivo posterior a la reorganización de Justo & Bueno ascendía hasta marzo a 96.583 millones de pesos. De igual manera, se presenta una disminución en el número de trabajadores producto de renuncias, así como un descenso en el número de tiendas abiertas, lo que tiene preocupados a los empleados, a los exempleados y a los proveedores.

Mujeres sin recibir pagos estando en licencia de maternidad, con bebés por alimentar; personas desempleadas que no han recibido recursos de liquidación para enfrentar la desocupación; trabajadores activos sin sueldos desde hace varios meses; fueron algunos de los testimonios que dieron los intervinientes en la audiencia.

César Higuita fue uno de los voceros de los trabajadores, quien recordó que son más de 7.000 trabajadores que esperan impacientes el pago de sus salarios, con atrasos superiores a 90 días.

Las mayores dificultades se presentan con los atrasos de Justo & Bueno con la seguridad social que, según los voceros de este segmento, son cifras astronómicas. Por ejemplo, hay deudas con Porvenir, Protección, Colfondos y Colpensiones, por cuenta de aportes a la seguridad social.

Las desvinculaciones laborales serían del 15 %, de acuerdo con lo expresado por los trabajadores; mientras que los que fueron despedidos estarían esperando sus liquidaciones, en ocasiones, desde que empezó el año, sin tener recursos con los cuales sostener a sus familias. Hasta los aprendices del Sena se declararon afectados y muchos trabajadores dijeron que siguen metiendo el hombro pese a que deben llegar a los lugares de trabajo a pie, sin tener con qué pagar un transporte público.