El Gobierno Nacional adjudicó el 5 de marzo el proyecto vial El Estanquillo – Popayán, el cual contará con una inversión estimada de $8,8 billones, destinada a transformar la conectividad del Cauca y del suroccidente colombiano.

El proyecto fue adjudicado a la estructura plural conformada por ERG Compañía de Infraestructura y Desarrollos S.A.S. y MIA Grupo Empresarial S.A.S., y contempla una inversión cercana a $8,8 billones. La iniciativa se desarrollará bajo el esquema de Asociación Público-Privada (APP) y tendrá una duración total de 25 años, que incluyen etapas de preconstrucción, construcción, operación y mantenimiento.
Para conocer más detalles del proceso, SEMANA dialogó con Juan Jiménez, director de ERG para Latinoamérica, quien destacó la importancia del proyecto.

“Este proyecto es de absoluta importancia para la empresa, primero porque es el primer gran proyecto con el cual nos estrenamos en el país, y qué mejor manera de iniciar esta relación con Colombia que con el proyecto vial más grande de la historia del país. Entonces, allí podemos desplegar toda la experiencia técnica y financiera que hemos recabado en los últimos 60 años en la empresa, en el grupo, en otras geografías, y lo que buscamos es tener una ejecución exitosa para, de esa manera, contribuir al desarrollo del país”, afirmó Jiménez.
Por otra parte, el director destacó detalles del proceso para lograr la adjudicación del proyecto y los pormenores que se presentaron durante el proceso.
“En realidad, este proceso fue bastante ligero en comparación con los anteriores. Yo resalto la profesionalidad de la ANI, en cabeza de Óscar Torres. Fueron muy atentos a comunicar y a resolver las preguntas. Fue un proceso excelente desde mi punto de vista y también nos pareció mucho más fácil porque ya habíamos estado presentes en otros procesos de la ANI, como el aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena. Este proceso fue claro, no hubo grandes sobresaltos; solamente lo de los aplazamientos, cosas normales que suelen suceder en Colombia. Pero lo importante es que se dio, se adjudicó en tiempos y ahora lo más importante es que se cumplan las metas propuestas”, dijo Jiménez.

Durante el proceso licitatorio, la firma de abogados Pérez-Llorca, Gómez-Pinzón fue la encargada de realizar la asesoría y acompañamiento a ERG en la revisión y análisis de los términos de referencia, la estructuración y presentación de la propuesta, así como en la atención de aclaraciones solicitadas por la ANI, garantizando el cumplimiento de los requisitos del proceso.

“Este contrato representa un avance estratégico para el desarrollo vial de Colombia, especialmente para la conectividad del sur del país. La adjudicación confirma la apuesta de ERG por el desarrollo de Colombia y Latinoamérica. Estamos comprometidos con el desarrollo y el crecimiento económico”, dijo Paola Larrahonda, socia de Pérez-Llorca, Gómez-Pinzón.
¿Impacto por los aranceles de Ecuador a las importaciones de Colombia?
Con la imposición de nuevos aranceles por parte de Ecuador, se conoció por parte de los encargados del proyecto que no se tendrá una afectación en el desarrollo del mismo ni en los planes a futuro para la región.
“Digamos que eso se escapa de nuestras consideraciones, porque este proyecto para nosotros no tiene riesgo de tráfico. El riesgo de tráfico que pasa por peaje es solamente el 3 % del total de los ingresos. Por eso, las diferencias o los sobresaltos que hay ahora con Ecuador con respecto a los aranceles no han sido un tema crucial en el análisis. Eso corresponde ya más a otro tipo de actores, especialmente al gobierno y a las instituciones comerciales”, destaca Jiménez.
En relación con la seguridad de la zona donde tendrá injerencia el proyecto, el directivo destaca que a través del ANI se han hecho muchas exposiciones de los trabajos conjuntos que se han hecho con el Ministerio del Interior, con el Ministerio de Defensa al respecto, dando garantías para el proyecto.
Por último, el directivo resaltó que el proyecto generará un desarrollo para la región y que, en este caso, las comunidades serán un apoyo fundamental para el desarrollo del mismo.
“Les va a colaborar a generar un desarrollo socioeconómico y, por eso, en otras ocasiones, con otros proyectos, ha habido mucho que la comunidad lo boicotea o le genera problemas o trabas. Este caso va a ser diferente: va a haber muchísimo apoyo de parte de las comunidades, tanto negras como indígenas en esta región, porque el evidente impacto y progreso que va a imprimir este proyecto es palmario, es completamente claro”, puntualizó el directivo.
