Para aliviar el gasto de movilización de los ciudadanos más vulnerables, la Alcaldía de Bogotá puso en marcha un plan de recargas de pasajes gratuitos en el sistema TransMilenio y sus rutas alimentadoras, beneficiando, en enero de 2026, a más de 740.000 habitantes de la ciudad.
La iniciativa busca garantizar que adultos mayores, personas con discapacidad y hogares en condición de pobreza o vulnerabilidad puedan acceder a su transporte sin que el costo del pasaje represente un obstáculo para su vida cotidiana.
La estrategia hace parte de la política social del Ingreso Mínimo Garantizado (IMG), que desarrolla la Administración Distrital para apoyar económicamente a los sectores más afectados por las dificultades económicas y los aumentos en los costos de bienes y servicios.

La activación de estos pasajes gratuitos representa una inversión superior a los $10.000 millones de pesos, según lo reportado por la Secretaría Distrital de Integración Social.
Entre los grupos priorizados se encuentran personas mayores de 62 años, ciudadanos con discapacidad certificada y quienes han sido clasificados en condición de pobreza extrema o moderada con base en las encuestas socioeconómicas oficiales.
Estas recargas están diseñadas para facilitar el desplazamiento diario a empleos, citas médicas, trámites administrativos y otros servicios esenciales que permiten mantener una vida autónoma e integrada en el entorno urbano.
Cómo habilitar los pasajes gratuitos
Quienes acceden a este apoyo deben contar, en primer lugar, con una tarjeta TuLlave personalizada, que es el medio oficial para utilizar el sistema TransMilenio.
Una vez que esta tarjeta esté registrada a nombre del beneficiario, las recargas pueden habilitarse de dos maneras: en las taquillas de atención al usuario dentro del sistema o a través de los puntos automáticos de recarga, donde se selecciona la opción correspondiente y se activa el saldo gratuito.

La Alcaldía ha enfocado sus esfuerzos en simplificar este proceso para evitar que los beneficiarios enfrenten barreras tecnológicas o de información.
El personal de atención en TransMilenio está instruido para orientar sobre el uso de la tarjeta y la activación de los pasajes, con el fin de garantizar que quienes cumplen con los criterios definidos puedan aprovechar el beneficio sin contratiempos.
Una respuesta a tensiones económicas y de movilidad
La medida se da en un momento en que el debate público sobre el precio del pasaje en TransMilenio ha estado presente, especialmente tras los ajustes que se han propuesto derivado del incremento del salario mínimo y de los costos operativos del sistema.
Las recargas gratuitas buscan equilibrar el acceso al transporte masivo para quienes más lo necesitan, reduciendo la presión financiera sobre hogares de bajos ingresos.

La implementación anticipada de estas recargas también se alinea con estrategias de movilidad social más amplias, que consideran el transporte no solo como un servicio de ciudad, sino como una herramienta de inclusión.
Al reducir el gasto en pasajes para segmentos vulnerables de la población, la Administración Distrital aspira a mejorar las condiciones de acceso a oportunidades laborales, educativas y de salud.










