Existe una situación común a la hora de ir de compras que muchos pasan desapercibida, pero a la que deberían prestar más atención. Cuando los compradores llegan a las cajas, los cajeros suelen solicitar un dato específico: la cédula de ciudadanía. Aunque muchos deciden entregarla, otros, más protectores de sus datos personales, prefieren no hacerlo.
Sin embargo, queda la duda sobre si esta práctica es legal, en qué casos los establecimientos pueden solicitar este dato sensible y cuál es la razón para pedirlo a los clientes. Aquí le explicamos algunos de los detalles detrás de esta solicitud.

Tenga en cuenta que, legalmente, solo existen dos razones por las que le pueden pedir la cédula. La primera es al momento de pagar en un establecimiento comercial, ya que el dato puede estar relacionado con la facturación y el método de pago. Sin embargo, entregarla en este caso no es obligatorio, por lo que usted puede negarse.
El motivo es que los establecimientos buscan registrar ese dato en el recibo de compra, ya sea físico o electrónico, con el fin de llevar un control de las transacciones realizadas en el comercio. Además, si usted desea recibir factura electrónica, debe suministrar expresamente su número de cédula.


El segundo caso se presenta cuando va a pagar con una tarjeta de crédito. Esto se debe a que la normativa colombiana establece que los establecimientos de comercio tienen la “obligación de verificar la firma y exigir la presentación del documento de identidad del cliente” cuando la tarjeta utilizada no cuenta con código o PIN de seguridad, situación frecuente en las tarjetas de crédito.
Sin embargo, la Superintendencia Financiera precisa que, para realizar transacciones con tarjetas de débito, no es necesario cumplir con este requisito, ya que basta con digitar la clave PIN para efectuar la compra.


