El dólar estadounidense en Colombia cerró la jornada del miércoles 16 de septiembre con un precio de $3.123, luego de presentar fluctuaciones relevantes durante las negociaciones del día.
Los cambios en la cotización de la divisa tienen repercusiones para consumidores y empresas que realizan compras en el exterior, hacen transferencias internacionales o adquieren bienes y servicios cuyos precios dependen del valor del dólar.

Al término de las operaciones en la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), la moneda extranjera registró un incremento de $23 frente a la tasa representativa del mercado (TRM) establecida por la Superintendencia Financiera para esa fecha, la cual quedó ubicada en $3.100.
El mercado inició la sesión con una cotización de $3.110 por dólar. Durante el transcurso del día, la divisa presentó variaciones constantes, alcanzando un máximo de $3.150 y llegando posteriormente a un mínimo de $3.105. El valor promedio de negociación se ubicó cerca de los $3.128.
En cuanto al volumen de operaciones, la jornada registró transacciones por 1,159 millones de dólares, con un promedio negociado de 813,6 millones de dólares.
El comportamiento del dólar colombiano estuvo relacionado también con la dinámica de los mercados internacionales. El índice del dólar, indicador que mide el desempeño de la moneda estadounidense frente a una canasta de seis divisas principales, presentó una caída del 0,21 %, ubicándose en 98,940 puntos.

Economía internacional
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) podría elevar el miércoles sus tasas de interés para contener la inflación, una medida esperada por los mercados financieros pero a la que se opone firmemente el presidente Donald Trump.
El anuncio está previsto para las 14H00 locales (18H00 GMT).
Se espera que Kevin Warsh, el nuevo jefe del banco central de la primera economía mundial, tome la palabra media hora después del anuncio.
Warsh fue designado por Trump, que ha pedido sin descanso bajar las tasas de interés para estimular el crecimiento económico.
El jefe de Estado llevó a cabo una campaña de presión inédita contra el predecesor de Warsh, Jerome Powell, a quien él mismo había nombrado en su primer mandato.
Para los inversores, la inflación no le dejará otra opción al jefe de la Fed que decepcionar al inquilino de la Casa Blanca.

Apuestan por una subida de los tipos de referencia de un cuarto de punto (para situarlos entre el 3,75% y el 4%), según la herramienta de seguimiento CME FedWatch.
Sin embargo, los mercados están menos unánimes que de costumbre. De hecho, algunos operadores siguen pensando que la Fed optará por mantener el statu quo, como en cada reunión desde principios de año.
Según analistas del banco BBVA, el desenlace “está lejos de estar decidido”, pero “la Fed de Warsh se ha metido ella misma en un escenario de subida de tasas al adoptar una retórica firme” frente a la inflación.
Por tanto, esperan que proceda a su primer endurecimiento desde el verano de 2023 para “preservar su credibilidad”.
Gregory Daco, economista en la consultora EY, quiere creer que el banco central no subirá sus tipos “únicamente por razones de credibilidad”.
Considera que tampoco debería “contenerse” a la hora de cambiarlos porque se acercan las elecciones legislativas de medio mandato a comienzos de noviembre.
A su juicio, el debate en torno a la política estadounidense se ha visto contaminado por las “presiones políticas incesantes” y la reticencia de Warsh a ofrecer una “comunicación transparente”.
*Con información de AFP.
