Con el crecimiento sostenido del turismo, la llegada de nuevas inversiones y el fortalecimiento de sectores estratégicos, Cartagena y Bolívar se han convertido en un eje clave para el desarrollo del Caribe colombiano.

En el marco de SEMANA por Colombia Cartagena y Bolívar, Natalia Gil Betancourt, líder de Investigación del Grupo Puerto de Cartagena; Juan Camilo Oliveros, director ejecutivo del Consejo Gremial de Bolívar; Carolina Rosales González, directora ejecutiva de Invest in Cartagena y Bolívar, y Daniel Mitchell Restrepo, presidente de la Asociación Colombiana de Industrias Plásticas (Acoplásticos), conversaron sobre las claves de los avances que han tenido la ciudad y el departamento.

Mitchell inició su intervención diciendo que Cartagena concentra prácticamente el 100 por ciento de la capacidad de fabricación de materias primas plásticas en Colombia, posicionándose como un centro estratégico para toda América Latina. “Cartagena es un hub muy importante para el sector petroquímico plástico”.

Además, advirtió que la falta de estabilidad jurídica (cambios legislativos, tributarios y laborales) es una barrera para la inversión extranjera, citando casos de empresas que dudan en concretar proyectos de inversión de hasta 70 millones de dólares en la región. “Si esas empresas llegan, el sector se desarrolla, pero si perdemos esas oportunidades, pues obviamente vamos a frenar ese potencial desarrollo que tiene esta región”.
Rosales, por su parte, dijo que la región ha logrado trascender los sectores tradicionales, como el turismo, para apostar por nuevas áreas estratégicas, como las energías renovables y los servicios basados en el conocimiento. “Cartagena no se ha quedado solamente en esos sectores tradicionales, sino que ya está avanzando en la generación de tejido productivo en esos sectores estratégicos”.

Enfatizó también en que la estrategia de promoción debe ser selectiva, enfocándose en mercados específicos y aprovechando las tensiones geopolíticas globales para convertir oportunidades en proyectos instalados.
En esa línea, Oliveros destacó que la región atraviesa uno de sus mejores momentos en cuanto a la articulación entre los sectores público y privado, y la academia. “Es la primera ciudad que tiene obras por impuestos locales, ya que recientemente se priorizaron los proyectos en donde las empresas van a poder apoyar a la alcaldía para rápidamente hacer obras”.

Sobre eficiencia logística, Gil resaltó cómo la visión estratégica permitió convertir la ciudad en un hub de transporte, logrando una reducción significativa en los tiempos de importación y exportación hasta en un 73 por ciento.
Asimismo, destacó que el éxito del puerto de Cartagena radica en la toma de decisiones enfocadas en lo que el mercado necesita, actuando donde antes no había nada para crear una ventaja competitiva constante. “La fórmula para mantenerlo es seguir invirtiendo, poniendo toda la disposición de este hub logístico, pero siempre pensando en qué necesita el mercado”.

Más desarrollo
Desde distintos sectores, iniciativas y acciones están generando desarrollo y el impacto ya se ve en vivienda, servicios, empleo y calidad de vida. Para Rafael Simón del Castillo, presidente de Novus Civitas, desarrollador de Serena del Mar, el desarrollo inmobiliario es un ecosistema integral que eleva el bienestar y crea una ciudad de forma sostenible. “En Serena nos rigen tres pilares: la naturaleza, el bienestar y la oportunidad”.

En cuanto al impacto social de los servicios públicos, Jackeline Puente Alvarado, gerente general de Surtigas, enfatizó en la importancia de reducir las brechas de desigualdad y el compromiso con la replicabilidad de modelos exitosos de conectividad. “El día que encendimos la primera estufa, las primeras palabras de la señora de la casa fueron: ‘Ahora sí puedo cocinar sin que mis hijos tosan’. Esa es nuestra realidad”.

Y aseguró que el reto de la organización es seguir haciendo más, replicando lo que ya funciona. “Yo creo que la voluntad está”.
La importancia de la planificación urbana, el valor patrimonial en Cartagena y la necesidad de eliminar barreras institucionales para atraer inversión fueron temas clave en la conversación. Según Irvin David Pérez Muñoz, gerente de Camacol Bolívar, “quien compra casa en Cartagena está adquiriendo un pedacito de patrimonio de la humanidad y eso no tiene precio”.

Además, enfatizó en que la vivienda no es solo un activo, sino un indicador de calidad de vida que reduce gastos para los hogares y genera empleo.
Competitividad futura
La infraestructura, la industria, la energía y la innovación están definiendo la capacidad futura de Cartagena y Bolívar, especialmente frente a retos estructurales como seguridad energética, crecimiento de la demanda y resiliencia climática.
En ese contexto, el Capitán de Navío Michael Eyles Sánchez Blanco, vicepresidente de Tecnología y Operaciones de Cotecmar, resaltó que un hito fundamental fue retomar la capacidad estratégica de construcción y reparación naval en Mamonal, la cual se había perdido tras el cierre de operaciones en la década de los 90.

“La apuesta principal después de recuperar esa capacidad estratégica es, de alguna forma, tener una autonomía tecnológica; tenemos que lograr una autonomía tecnológica independiente y soberana para el tema relacionado con el diseño de la construcción naval”, indicó Sánchez.
Iván Martínez Ibarra, presidente de Egal, a su vez, destacó que Colombia cuenta con las capacidades técnicas y humanas para desarrollar tecnología propia, lo que permite sustituir importaciones y fortalecer la soberanía económica. “Es posible generar productos innovadores y salir; es lo que estamos impulsando y dando como ejemplo para todos”.

Acerca del desarrollo territorial, Emilio Molina Barboza, secretario de Planeación distrital de Cartagena, argumentó que no puede existir progreso económico y social sin un desarrollo territorial planificado y fortalecido.
Destacó también que la administración distrital está enfocada en proteger y estimular las actividades económicas clave de la ciudad a través de la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

“Estimular la actividad industrial es al mismo tiempo estimular la posibilidad de que un cartagenero tenga cómo llevar el pan a su casa, tenga cómo pagar el servicio público y tenga cómo aportar a la economía de la ciudad”.
Finalmente, Alberto Roa Varelo, rector de la Universidad Tecnológica de Bolívar, hizo énfasis en que el crecimiento de la región solo será sostenible si se prioriza la formación de capital humano y la confianza entre academia, sector privado y ciudadanía.


“La función sustantiva es que la formación de talento esté orientada a las necesidades del sector productivo, al mercado, a la industria y a la generación de nuevas competencias”.
