¿Qué ciudad recibió y qué ciudad está intentando construir?
ALEJANDRO EDER: Nosotros tenemos un objetivo claro y es construir la nueva Cali. Eso fue algo a lo que me comprometí en campaña. Invité a los caleños a revivir y recuperar la ciudad, y hoy esa nueva Cali la estamos construyendo de varias maneras. Primero, apostándoles a unas inversiones en infraestructura social sin precedentes.
Hace 30 años solo se construyó un hospital público en Cali y hoy estamos construyendo tres. Ya entregamos ocho colegios nuevos, entregaremos tres más este año y ocho más el próximo. También estamos recuperando la malla vial y les estamos apostando a 800 kilómetros de intervención.
Estamos haciendo inversiones para recuperar el centro histórico, el Barrio Obrero, que se está convirtiendo en un centro cultural y turístico, y Ciudad Paraíso, donde ya funciona la nueva sede de la Fiscalía. Y algo fundamental: internacionalizar a Cali. La nueva Cali tiene que encontrar su futuro en lo que fue el éxito de su pasado. Por eso les apostamos a grandes eventos, como la COP16, la Maratón de Cali y nuestros eventos culturales.

La seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de los caleños. ¿Cuál será la prioridad en este frente durante el último tramo de su administración?
A.E.: Priorizamos la seguridad. Yo recibí una Cali que en 2023 tuvo un presupuesto de seguridad de 60.000 millones de pesos al año. Hoy tenemos un presupuesto de 180.000 millones de pesos al año. Hemos recuperado infraestructura, capacidades e invertido en tecnología, como cámaras y drones.
Pero es fundamental que el Gobierno nacional, sea quien sea el presidente, priorice la seguridad porque el deterioro ha sido a nivel nacional. Necesitamos un ataque frontal contra los grupos ilegales.
Seguiremos apoyando a la fuerza pública y a la Fiscalía, pero también apostándoles a la renovación urbana y a las inversiones barrio adentro.
En Cali identificamos diez microterritorios muy golpeados por la violencia y allí hicimos inversiones para recuperar vías, luminarias, parques y colegios. A través de estas inversiones logramos disminuciones cercanas al 10 por ciento en homicidios, 20 por ciento en hurto y 77 por ciento en extorsión.
¿Cómo ha sido la relación con el Gobierno nacional en medio de las diferencias políticas?
A.E.: Yo soy un hombre de diálogo. Le he dedicado mi vida profesional a la reconciliación como medio para el desarrollo. Hemos trabajado temas complejos con el Gobierno nacional, como la organización de la COP16. Eso demostró que se puede trabajar de manera constructiva a pesar de las diferencias ideológicas.
Desafortunadamente, hay otros temas en los que no ha funcionado igual. Por ejemplo, el tren de cercanías. Ese proyecto está listo y solo falta avanzar en las decisiones finales del Gobierno nacional. Pero nosotros estamos listos para trabajar de manera constructiva con quien sea el próximo presidente o presidenta de Colombia.
Cali atravesó años de fuerte polarización y fractura social. ¿Cómo ha intentado gobernar en medio de ese contexto?
A.E.: Mi mensaje siempre ha sido el mismo: unidos y reconciliados recuperamos a Cali. A mí no me ven atacando a nadie ni contribuyendo a la polarización. Nosotros hemos demostrado que Cali puede volver a ser protagonista.
La ciudad pasó de ser escenario del estallido social a convertirse en sede de la COP16 y de la primera maratón certificada de Suramérica. Todo eso ha traído empleo, turismo e inversión, pero también lo hemos logrado respetándonos en medio de nuestras diferencias. Si uno se dedica a impulsar el odio, no logra sacar adelante una ciudad.

¿Qué necesita Cali para consolidar esta nueva etapa?
A.E.: Iniciamos la construcción y el rumbo de la nueva Cali. Ahora necesitamos consolidarla. Los caleños tenemos que elegir el futuro. Necesitamos apostarles a grandes proyectos visionarios. Ninguna ciudad del mundo sale adelante sin recuperar su centro histórico. Por eso estamos impulsando proyectos como el Barrio Obrero, Ciudad Paraíso y la recuperación de la Plaza de Caicedo.
Ya está funcionando la nueva sede de la Fiscalía en El Calvario, una zona históricamente golpeada de la ciudad. Además, presentamos una reforma tributaria para otorgar cero impuestos por diez años a empresas de tecnología, inteligencia artificial y estudios audiovisuales que se instalen en el centro histórico.
¿Qué le falta a Cali para consolidarse como una ciudad competitiva en América Latina?
A.E.: Cali ya es una ciudad competitiva en América Latina. Cali aporta el 11 por ciento del PIB nacional y concentra una de las plataformas empresariales más importantes del país. Tenemos más de 150 multinacionales instaladas en la ciudad y durante esta administración hemos logrado atraer cerca de 120 millones de dólares en inversión extranjera directa, generando más de 5.000 empleos.
Lo que estamos haciendo es volver a poner a Cali en el mapa del mundo. Cuando llegan grandes eventos internacionales, cuando llegan turistas y empresarios, se empieza a generar una nueva conversación sobre la ciudad y eso ayuda a mover toda la economía.
¿Cuál es la apuesta de Cali en tecnología y economía digital?
A.E.: Queremos posicionar a Cali como una ciudad para el emprendimiento digital. Hoy, Cali tiene uno de los mayores crecimientos en startups de tecnología en el país. Estamos impulsando incentivos tributarios para empresas de inteligencia artificial, tecnología y economía creativa.
Además, estamos fortaleciendo Yawa, el Centro de Ciencia, Arte y Tecnología, que servirá como acelerador para empresas innovadoras. Cali tiene que convertirse en una ciudad que combine biodiversidad, tecnología y economía del conocimiento.
¿Qué ha sido lo más difícil durante estos años de gobierno?
A.E.: Para mí lo más difícil fue enterrar a los dos policías asesinados en diciembre. Ver a sus familias, a sus hijos y entender que Colombia todavía sigue viviendo episodios de terrorismo es algo muy duro. Nosotros seguimos trabajando todos los días para proteger a Cali y frustrar ataques terroristas, pero necesitamos que el país vuelva a priorizar la seguridad.
Vías, transporte y renovación del centro
La recuperación de la malla vial, la modernización del sistema de transporte y los proyectos de renovación urbana han sido algunas de las principales apuestas del sector de infraestructura en Cali.
Luz Adriana Vásquez, secretaria de Infraestructura, aseguró que la ciudad recibió “cerca de 3.000 kilómetros de vías, con 1.700 kilómetros en muy mal estado”, lo que representa “cerca de 40 años de atraso en mantenimientos preventivos”.
Frente a ese panorama, destacó que la administración ya recuperó más de 360 kilómetros de vías e impulsó iniciativas como la reutilización de pavimento asfáltico y la creación de la “cuadrilla rosa”, integrada por mujeres del oriente de Cali.
Por su parte, Álvaro José Rengifo Campo, presidente de Metro Cali, afirmó que recibieron “un sistema de transporte público al borde de la liquidación y al borde de la parálisis”.
Según explicó, la administración ha trabajado en la recuperación operativa del sistema y en proyectos estratégicos como la estación central del MÍO en Ciudad Paraíso, que busca transformar la movilidad y el entorno urbano del centro de la ciudad.
Mauricio Bonilla Guerrero, subgerente de la Empresa de Desarrollo y Renovación Urbana (Edru) de Cali, señaló que encontraron “una ciudad congelada” y explicó que la recuperación del centro ha implicado no solo intervenciones urbanas, sino también estrategias de desarrollo económico y social.
Uno de los proyectos que simboliza esa transformación es la Ciudadela de la Justicia. El complejo, que alberga la nueva sede de la Fiscalía, fue recibido con un avance cercano al 12 por ciento y ya funciona con más de 1.500 empleados en el centro de Cali.
