En medio del plan de vacunación que se viene adelantando en todo el mundo con el fin de que las personas no estén expuestas a las graves consecuencias que trae el contagio de la covid-19, se siguen conociendo casos de personas que, tras resultar gravemente afectadas por la enfermedad, han manifestado su arrepentimiento por no haberse vacunado a tiempo.
Ese es el caso de Megan Alexandra Blankenbiller, una mujer de 31 años de la Florida, en Estados Unidos, quien pese a querer vacunarse estaba esperando convencer a toda su familia para hacerlo juntos, una decisión que le costó la vida, informó CNN.
La mujer, que falleció el pasado 24 de agosto, se tomó un tiempo días antes para enviarles un contundente mensaje a sus seguidores de TikTok, en el que los invitó a vacunarse tan pronto puedan y no esperar a verse afectados para tomar la decisión.
“No tengo mucha energía para hablar, así que quiero hacer esto rápido. No me vacuné. No soy antivacunas. Esperé demasiado. Estaba asustada. Durante varias semanas estuve pensando en vacunarme, estaba lista para hacerlo y, sinceramente, esperé porque estaba tratando de convencer a toda mi familia de hacerlo al tiempo”, indicó, señalando que, en definitiva, no fue acertado.
“Creo que fue un error. No debí esperar. Creo que, así estés solo el 70 % seguro de vacunarte, debes hacerlo. No esperes. Vacúnate. Porque, con suerte, si te vacunas, no vas a terminar en un hospital como yo. ¿De acuerdo?”, añadió la mujer una semana antes de fallecer.
“Si tú estás en la misma situación y estás esperando convencer a alguien para que se vacune contigo: no lo hagas. Vacúnate”, concluyó Blankenbiller.
Según información de varios medios locales, la joven, que contaba con más de 15.000 seguidores en TikTok, enfermó de covid-19 el pasado 13 de agosto, y solo once días después, falleció.
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Al igual que este caso, Brian Lynch, un residente de la ciudad de Blackburn (Inglaterra), falleció el pasado 31 de julio por esperar a conocer más datos y resultados científicos a largo plazo antes de recibir el inmunológico.
El hombre de 46 años, aunque declaró no ser un antivacunas, si era escéptico a las mismas; en medio de su espera por más información, se infectó de coronavirus.
Desde el 7 de julio, Lynch estuvo internado en el Royal Blackburn Hospital, lugar donde pasó varias semanas en cuidados intensivos, en las que, por medio de su cuenta de Facebook, relató su situación y prometió a sus amigos que si se recuperaba, recibiría la vacuna.
Empezó señalando que, tras no sentirse bien, decidió hacerse una prueba de PCR, “a pesar de lo que pienso sobre las pruebas y las vacunas covid”, reseñó Daily Mail.
Tras conocer el resultado, Lynch dio a conocer su posición frente a la enfermedad, la cual consideraba que solo afectaba de gravedad a las personas de avanzada edad.
“Bueno, como lo descubrí por las malas, mis niveles de oxígeno bajaron al 52 % y no podía respirar. Es lo más asustado que he estado y sentí como si estuviera siendo asfixiado en mi propio cuerpo. Ahora estoy en cuidados intensivos en Blackburn y he estado conectado a un respirador artificial desde que llegué tratando de fortalecer mis pulmones y recuperar mis niveles de oxígeno”, relató a través de su red social días después.
Días más tarde, el 12 de julio, el hombre volvió a reportar cómo iba su estado: “Bueno, he estado despierto desde las 4:45, me desperté con un ataque de tos nuevamente. Solo logré calmarme después de casi una hora. Esta tos de covid realmente es brutal, no puedo esperar a que se disipe. No puedo recuperar el aliento, toma toda tu energía”, escribió.

La situación médica de Lynch fue empeorando, motivo por el que, tras ser inducido a un coma, el 31 de julio el hombre perdió la vida.
