En medio de la conversación que ha venido creciendo en las últimas semanas sobre casos de abuso dentro de los medios de comunicación, Tatiana Franko compartió su testimonio y se sinceró frente al millón de personas que están suscritas a su canal de YouTube.
La periodista comentó en su programa digital Vos Podés sobre una experiencia que tuvo al inicio de su carrera, que, según ella, muestra una realidad que muchas mujeres han vivido en la industria.

“Esto me pasó cuando recién estaba empezando (…) Yo siento que hay unos parámetros o patrones que tienen estos depredadores para saber cuáles son esas víctimas perfectas”, afirmó, haciendo énfasis en cómo la juventud, la ilusión y el deseo de crecer profesionalmente pueden ser aprovechados por figuras de poder.
El incidente sucedió en Cali y, según se contó, estuvo relacionado con una persona de gran influencia en un canal.
“Esto me pasó en Cali y fue con un personaje, directo, alto mando, porque siempre son cabezas por las que uno se siente persuadido y además sabe que, para llegar a ese lugar que sueñas, debes pasar por él porque es la persona que elige, es la persona que escoge y el que decide”.

Ese fue mi caso; yo llevaba mucho tiempo haciendo castings, buscando y tocando puertas en cantidades alarmantes. Se me presentó una oportunidad en un programa con el que estaba ilusionadísima y para mí era lo último y lo mejor de mi ciudad”, recordó.
La espera se hacía larga sin respuesta, así que decidió ir directamente. “Me dicen que él es la persona que elige, entonces lo busco y me acerco a su oficina para poder saber”.
Sin embargo, el encuentro no fue lo que esperaba. “Me dice que lo consienta si me quiero ganar el cargo (…) La primera reacción y creo que la más típica es que tú no reaccionas, o eso fue lo que yo viví; yo realmente me quedo congelada”, relató.

La escena, como ella dijo, se quedó grabada en su memoria para siempre: “Yo me quedo como una estatua. Esa fue una escena difícil de olvidar porque lo que había atrás era el logo del canal”.
Ese detalle, explicó, marcó la forma en la que procesó lo ocurrido. “Yo creo que esas son pruebas que te pone la vida, que te pone Dios, porque estaba de niña, de mujer, soñadora, periodista (…) Yo veía el logo del canal y lo veía a él, entonces se te empieza a confundir la cabeza y a decir: Dios mío, pero es que tengo una oportunidad, y si no, y si sí, pero es mi sueño y la cabeza se te vuelve una locura”.

Con el tiempo, la periodista dice que pudo hacer su propio camino sin ceder ante esas presiones. “Afortunadamente, y se lo puedo decir mirándolo a los ojos al que sea, es que no necesité de ese tipo de cosas para llegar a este punto”, afirmó.
Sin embargo, dejó en claro que su historia no es la única: “Es una situación que así como yo la viví, somos muchas”.
