Un nuevo caso de xenofobia se conoció gracias a un video que circula en las redes sociales y que ha generado indignación y rechazo no solo en Perú, en donde se registraron los hechos, sino en otros países de la región. Según han denunciado varios usuarios, un joven domiciliario de Venezuela que trabaja en Rappi fue agredido verbalmente por un cliente, a quien le incomodó sobremanera que el empaque que contenía la comida que pidió estaba rota.
En la grabación se escucha cuando el cliente comienza a reclamarle al trabajador que lleva mucho tiempo esperando su comida para que llegara en esas condiciones. Ante esto, el domiciliario le responde que no es su culpa, pero el hombre comienza a subir el tono de su voz y a expresarse de manera grosera. “Yo no voy a recibir esta mierda rota”, aseguró.

“Simplemente no lo reciba. Voy a mandar a cancelar el pedido, no sé realmente qué irá a hacer soporte, si le devolverá el dinero en cuestión de 15 o 20 días”, expresó por su parte el joven venezolano, quien según se percibe en el video intenta buscar una solución para conseguir que el cliente se calme y lo entienda.
Sin embargo, el sujeto sigue arremetiendo contra el domiciliario y utiliza palabras despectivas como “idiota” e “imbécil” para criticar su forma de trabajar. “Tengo ganas de pegarte, me dañaste el almuerzo”, señaló. De hecho, en medio de su enojo asegura que está “harto” de los ciudadanos que, como él, son venezolanos y están en su ciudad, y hasta lo amenaza con enviarlo de regreso a su país.
Indignante. Un joven venezolano que trabaja en “Rappi” recibió esta clase de insultos, luego que el destinatario se percató de que estaba rota la bolsa que contenía la comida que había solicitado. Ocurrió en Perú #17nov pic.twitter.com/RYDEtIH2bX
— Sergio Novelli (@SergioNovelli) November 18, 2020
Tras conocer este lamentable episodio, el embajador de Venezuela en Perú, Carlos Scull, se pronunció a través de su cuenta de Twitter y confirmó que lograron contactar al domiciliario agredido, quien fue identificado como Junior Ramírez, de 23 años, para que pueda formular la denuncia ante las autoridades competentes.
“Hoy nos reunimos con Junior para expresarle nuestro respaldo. Además, pudo realizar la denuncia pertinente ante la Policía. Juntos le dijimos ‘No a la xenofobia’ y ‘No a la discriminación’”, escribió el embajador Scull.
Hoy nos reunimos con Junior para expresarle nuestro respaldo además pudo realizar la denuncia pertinente ante la policía. Venezolanos🇻🇪y Peruanos🇵🇪 juntos le dijimos #NoALaXenofobia #noaladiscriminación. 🇵🇪🤝🇻🇪 https://t.co/gQJzuHMBwq
— Carlos Scull (@carlosscull) November 19, 2020
Aunque las cosas para Junior Ramírez no han sido fáciles, en las redes también comenzó a circular un emotivo video en el que varios ciudadanos peruanos decidieron conocerlo personalmente para expresarle su solidaridad y apoyo. Incluso, uno de ellos le dio la cantidad de dinero que semanalmente debe ganar para poder sobrevivir. “Eres un campeón, papá. Y lo que tú has tenido que vivir no quiero que sea tu recuerdo del Perú”, le compartió esta persona.
Por otro lado, la municipalidad del distrito limeño de Miraflores procedió a sancionar con 4.300 soles (1.200 dólares) al sujeto que agredió al domiciliario, posteriormente identificado como Guillermo Miranda. La procuraduría municipal pondrá en conocimiento de los hechos a la Fiscalía”, lo que puede conducir a sanciones penales, anunció su alcalde Luis Molina en Twitter.
Aunque Miranda le pidió disculpas por su acción a Junior Ramírez, que podrían conllevar al primer juicio por xenofobia en Perú, este no aceptó las explicaciones. “Quiero pedirte disculpas de corazón a ti, Junior Ramírez, por haberte hecho sentir tan mal, no hay razón que pueda justificar mi actitud”, aseguró el cliente.
Discriminación de venezolanos en Bogotá
Semanas atrás, en la capital de Colombia también se registró un episodio que causó controversia. Un video dejó en evidencia un presunto caso de discriminación contra un padre de familia y sus dos pequeñas hijas de origen venezolano en la zona norte de la ciudad.
Tal y como puede observarse en la grabación, el hombre intenta pasar junto con las niñas, una de ellas cargada en sus brazos, por la entrada de la carrera 13 con calle 85, en la exclusiva Zona T de la capital. Sin embargo, un hombre de chaqueta amarilla, que al parecer es el encargado de controlar quién ingresa o no a la calle, no se los permite.

En medio de la escena, un sujeto intentó dar una explicación al ver que una mujer se encontraba grabando los hechos y aseguró ante la cámara que a “ellos no los dejan pasar porque se la pasan pidiendo en la calle y molestan a la gente aquí en los restaurantes”. Ante sus palabras, la ciudadana le insistió que ese es un espacio público y, por ende, cualquier persona puede transitar por él.
Pero el hombre, que atravesó la valla para caminar por la zona en la que hay varios restaurantes, le dijo que se quejara con la Secretaría de Salud o con la alcaldesa Claudia López. “No, es que no es Secretaría de Salud porque estas personas no están contagiando a nadie, son ciudadanos, son seres humanos”, se le escucha decir a la mujer en el video.
