Despues de cosechar numerosos triunfos en el mercado latino la exitosa pareja Santander-Estefan partió cobijas. El colombiano demandó a su antiguo padrino por cambiar los términos de su contrato y no permitirle revisar las cuentas de regalías. El empresario se defendió de las acusaciones con una contrademanda en la que alega que su ex pupilo no sólo le debe dinero sino que se ha apropiado de las creaciones de otros compositores. SEMANA habló con Kike Santander sobre su distanciamiento de los Estefan.
SEMANA: ¿Por qué demandó a Emilio Estefan?
Kike Santander: Porque yo sé que mi contrato termina en abril de 2002 y los Estefan me dijeron que se iba a extender indefinidamente porque había un subcontrato con Sony Publishing y eso yo lo percibí como una forma de esclavitud. Lo que pido en la demanda es que me aclaren cuándo termina mi contrato y que me permitan revisar las cuentas de regalías de los Estefan porque tengo muchos motivos para pensar que los pagos son incorrectos. Además ellos me quieren cobrar el 25 por ciento del presupuesto bruto de cada producción y yo digo que debe ser sobre el presupuesto neto.
SEMANA: En la demanda usted acusa a Emilio Estefan de apropiarse de sus créditos. ¿Qué fue lo que pasó?
K.S.: Estoy reclamando por la inclusión injusta de créditos de Emilio en dos canciones que son: Da la vuelta y Il vero de la vita, en las que él no participó como coautor, y de algunos álbumes en los cuales Emilio no fue el productor musical sino productor ejecutivo.
SEMANA: Emilio Estefan dice que usted no le ha pagado las regalías.
K.S.: Las acusaciones de fraude y de competencia desleal carecen de fundamento y van a ser derribadas en la Corte. Yo reconozco que le debo a Emilio un porcentaje de las regalías de los proyectos que he producido independientemente. Hay que determinar que las regalías no son del bruto, no es pedir el 25 por ciento del total porque eso impediría automáticamente que yo pudiera producir.
SEMANA: Pero Emilio Estefan fue el mismo que lo impulsó para que usted se independizara.
K.S.: En 1999 Emilio nos dijo que podíamos producir independientemente, buscar artistas y establecer relaciones con otras disqueras. Yo no decidí ser independiente sino que el mismo Emilio me lo pidió porque a través de esos contratos él se vería beneficiado con las regalías. Paradójicamente, desde que hice el primer disco con Christian Castro se comenzó a desviar la relación. Emilio dejó de promover mi carrera y nunca más fui invitado a participar en ninguna producción de sus artistas.
SEMANA: En el disco ‘Abriendo puertas’ Gloria Estefan habló maravillas de usted y ahora lo llama ladrón de canciones. ¿Ha pensado responder esas acusaciones?
K.S.: Me sorprendió que dijeran que yo era una fotocopiadora y un ladrón que se roba una canción en un minuto. Pero yo no voy a bajar a ese nivel tan ordinario. En lo personal no tengo resquemores contra ellos y los sigo respetando. Mi queja es de negocios.
SEMANA: ¿Cree que su enfrentamiento legal con los Estefan va a afectar su carrera?
K.S.: Emilio puede parecer Goliat pero no es todopoderoso. Yo tengo suficiente fuerza en la industria como para sostener una carrera sólida sin, o en contra, de Emilio. Ahora tengo más trabajo que nunca, así que no existe tal cosa de que si Emilio señala con un dedo Kike Santander desaparece.
SEMANA: ¿Usted habría podido llegar hasta donde está sin la ayuda de los Estefan?
K.S.: Emilio me dio la oportunidad de mostrar mi trabajo y yo le pagué de sobra con hechos concretos: canciones, premios, dinero. En este momento, mientras estamos hablando, Emilio está ganando dinero con canciones que yo he compuesto para él. Mi talento me lo dio Dios, no me lo regaló Emilio.









