Teatro para 1.000 personas, una cancha certificada por la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto); estudio de grabación profesional, laboratorios creativos y energía solar que abastece el ciento por ciento de su operación. Así es Aluna, el nuevo centro cultural, deportivo y de bienestar del Gimnasio Fontana, un proyecto que busca convertir al colegio en un punto de encuentro para la creatividad, el aprendizaje y la vida cultural de Bogotá y la Sabana.
Aluna también surge como una apuesta para fortalecer el turismo cultural y deportivo de Bogotá, una ciudad que atraviesa un momento de crecimiento en este sector. Según el Observatorio de Turismo de Bogotá, más de 1,9 millones de visitantes extranjeros llegaron a la capital en 2025 motivados por su oferta artística y de entretenimiento, un crecimiento de 2,6 por ciento frente al 2024.
En ese contexto, el Gimnasio Fontana decidió ir más allá de la infraestructura educativa tradicional. El nuevo complejo, desarrollado en el marco de los 40 años de la institución: “Aluna es nuestra apuesta por Bogotá: es un ecosistema donde convergen cultura, deporte, innovación y bienestar para fortalecer comunidades resilientes y creativas”, aseguró Natalia Zuleta, directora de Mercadeo e Innovación y presidenta de la Junta Directiva del Gimnasio Fontana.
El centro cuenta con 2.650 metros cuadrados construidos y se integra a las instalaciones del colegio, diseñadas originalmente por el reconocido arquitecto Rogelio Salmona. Esta obra se incorpora al patrimonio cultural de la institución y mantiene el estilo del maestro, caracterizado por el manejo de la luz, el agua, el uso del ladrillo y la integración con el entorno. Todo esto bajo un enfoque que promueve espacios de aprendizaje, felicidad y creatividad.
El proyecto, que tuvo una inversión cercana a los 20.000 millones de pesos, también alberga un laboratorio de diseño e impresión 3D, zonas de mindfulness y meditación, así como escenarios deportivos de altas especificaciones.

La cancha de baloncesto es adaptable para voleibol, además de graderías anexas a una cancha de fútbol profesional y un jardín botánico de especies nativas. El complejo puede albergar hasta 263 espectadores en eventos deportivos y 1.000 asistentes en formatos culturales, académicos y corporativos.
“Queremos que este sea un lugar donde converjan la creatividad, el bienestar y la formación integral. La idea es generar experiencias significativas para distintas comunidades y conectar el colegio con la ciudad”, explicó Zuleta.
El proyecto también hace parte de una estrategia de innovación pedagógica basada en la metodología What If? Creative Thinking, desarrollada por el Gimnasio Fontana para promover el pensamiento crítico, la creatividad y el trabajo colaborativo en un entorno cada vez más mediado por la tecnología.
“Hoy las habilidades humanas y creativas son fundamentales. Nuestra metodología busca desarrollar pensamiento crítico, innovación y sensibilidad frente al entorno”, afirmó Zuleta.
La agenda prevista para 2026 incluye temporadas teatrales, conciertos, congresos académicos, eventos deportivos y un campo de verano para niños enfocado en gestión emocional, tecnología y emprendimiento. Entre sus planes también está la realización de un torneo de baloncesto de alcance nacional.
La sostenibilidad es otro de los pilares de Aluna. Desde 2015, el Gimnasio Fontana se convirtió en el primer colegio de Colombia y América Latina certificado como institución Carbono Neutro por ICONTEC. El nuevo centro profundiza esa apuesta con certificación LEED y un sistema de 120 paneles solares que producen el ciento por ciento de la energía que consume el complejo y generan suministro adicional para la zona de Guaymaral.
“Este proyecto refleja nuestra visión de sostenibilidad a largo plazo. No se trata únicamente de infraestructura, sino de consolidar un modelo educativo abierto a la ciudad y alineado con las nuevas dinámicas culturales, sociales y ambientales de Bogotá”, concluyó Zuleta.
Además de su impacto cultural y educativo, Aluna también tendrá incidencia económica en la región. Durante su construcción generó 150 empleos directos y, en su fase de operación, proyecta cerca de 1.000 empleos anuales entre directos e indirectos asociados a eventos culturales, deportivos y académicos.
