OPINIÓN

Marisol Pabón Rodríguez

Una conversación pendiente sobre los hombres y la equidad

Mientras avanzamos en el cierre de las brechas que afectan a las mujeres, también debemos reconocer los desafíos que impactan a los hombres para construir una sociedad más equitativa. Las cifras de suicidio y rezago educativo masculino abren una conversación necesaria sobre ellos.
30 de junio de 2026 a las 10:00 p. m.

En Colombia tenemos una realidad ineludible: existe una brecha de género en la que las mujeres están en una notoria desventaja en el acceso a los cargos directivos, los salarios recibidos y cifras de desempleo, entre otros aspectos, que son contundentemente desfavorables para el género femenino.

Sin embargo, existen estadísticas que evidencian contextos preocupantes para el género masculino, por ejemplo, las relacionadas con el suicidio, un tema que sí o sí debe ser una prioridad. Según los informes epidemiológicos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y del Ministerio de Salud, los hombres representan el 79 por ciento de los casos totales en el país, mientras que las mujeres corresponden al 21 por ciento. Por cada mujer que se quita la vida, cuatro hombres lo hacen.

Otra cifra que nos invita a reflexionar es la de la deserción escolar y el rezago educativo. Las estadísticas oficiales del Ministerio de Educación Nacional y del DANE demuestran que los niños y jóvenes varones están quedando atrás en el sistema escolar. La diferencia entre niños y niñas se encuentra entre 1,5 y 2 puntos porcentuales, desfavoreciéndolos a ellos, debido a que suelen estar más destinados a iniciar tempranamente su vida laboral.

Así que, como experta en equidad de género, quiero hacer un llamado a la acción en varios aspectos:

Si le seguimos hablando de equidad de género solo a las mujeres, ¿cuándo vamos a lograr que todos unifiquemos criterios? ¿Acaso no hay hombres que se ven afectados por la inequidad?

El género masculino ha venido cargando durante años sobre sus hombros creencias limitantes de rol que les impiden, hasta cierto punto, un libre desarrollo y, sobre todo, una libre conexión con sus emociones y su vulnerabilidad.

Ellos viven dispuestos a responder a una sobrecargada expectativa social y a una exigencia constante de cumplimiento, valentía y fortaleza que, lejos de aportar, deriva en que se permiten parar, reconocer sus emociones ni ponerse como prioridad, ocupándose de su salud mental.

Todo esto se suma, desde mi punto de vista, a la confusión entre empoderamiento femenino y feminismo arbitrario, donde algunas mujeres confunden respeto con sumisión o libertad con maltrato hacia ellos. Es imperante repensar la equidad de género desde una verdadera paridad, donde todos crezcamos de la mano y desde el respeto por la individualidad. La verdadera equidad la construimos entre todos y que, por tanto, todos somos valiosos.

Desde los escritos ancestrales se sabe que la energía masculina y la femenina se encuentran presentes en todo lo que vemos y que, cuando estas dos energías se unen, es cuando se da la creación: de la vida, de los proyectos y de cuanto queremos construir.

Como programadora neurolingüística y como mujer con más de 15 años de experiencia trabajando por la equidad en roles de alto liderazgo dentro de diferentes organizaciones, los invito a replantearnos el verdadero ganar-ganar, donde todos podamos desarrollarnos plena y libremente.

Solo cuando esto realmente suceda, podremos reducir las brechas que hoy nos alejan unos de otros al movilizarnos y, lo más grave, dando ese ejemplo a nuestros menores que, indudablemente, aprenden de lo que ven y replican en sus relaciones esos patrones que se multiplican de generación en generación.

Así que, por ti mujer, por ti hombre, por los niños de nuestro país, por todos y por todes, reconozcamos el verdadero valor del ser humano, más allá de programaciones mentales. Mirémonos con compasión, con empatía y, sobre todo, con respeto. Este es el único camino para crear un verdadero tejido social sano y fortalecido.

Marisol Pabón Rodríguez, presidente Ejecutiva Wo’Man Equity