DIPLOMACIA

Cita en la Casa Blanca: ¿qué ganó Donald Trump? ¿Qué ofreció Gustavo Petro? Las claves de la reunión

El encuentro entre Petro y Trump estuvo lleno de gestos llamativos, pero el verdadero resultado fue político y estratégico. Estos son los cambios fundamentales del presidente Petro de cara a la Casa Blanca.

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7 de febrero de 2026, 2:43 a. m.
Aunque Petro ganó mucho, al final, Donald Trump también logró lo que quería. “Nunca me imaginé que iba a salir tan bien como salió”, le dijo el embajador Daniel García-Peña a SEMANA.
Aunque Petro ganó mucho, al final, Donald Trump también logró lo que quería. “Nunca me imaginé que iba a salir tan bien como salió”, le dijo el embajador Daniel García-Peña a SEMANA. Foto: Juan Diego Cano-PRESIDENCIA

En los días previos a la muy esperada visita a la Casa Blanca, Gustavo Petro lanzó una frase muy simbólica y estrambótica sobre lo que él creía que sería este encuentro. El presidente aseguró que la cita sería “clave, fundamental y determinante, no solo para mi vida personal, sino para la vida de la humanidad”.

La reunión entre ambos mandatarios salió mejor de lo que cualquiera se habría podido imaginar, dado el pasado de improperios y amenazas que se habían cruzado. Pero no fueron muchos los dilemas de la humanidad que quedaron allí resueltos, como sí un evidente giro personal del primer mandatario colombiano que ha sorprendido y que muchos tratan de dilucidar. En el entretanto, hay algo que aún no es claro: tras la cita, finalmente, ¿qué ganó Trump?

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Fueron tantos los momentos simpáticos de la visita que el giro de fondo de Gustavo Petro en la relación con los Estados Unidos no ha sido muy debatido. La gorra de Make America Great Again a la que Petro le puso una S, el libro que le fue dedicado con la expresión “You are great” y el relato de cómo el magnate le dijo: “I like you” y, por eso, él había decidido, ahora sí, estudiar inglés, marcaron la pauta de la narrativa del Gobierno de que la visita había sido un éxito. Y sí lo fue. “Nunca me imaginé que iba a salir tan bien como salió”, le dijo el embajador García-Peña a SEMANA un día después del encuentro.

El día que se reunieron los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump, alias Pipe Tuluá, considerado un temido narco por la Policía, fue extraditado hacia Estados Unidos.
“Nunca me imaginé que iba a salir tan bien como salió”, le dijo el embajador García-Peña a SEMANA un día después del encuentro. Foto: Juan Diego Cano

Pero las razones de este éxito parten de una base concreta: aunque Gustavo Petro ganó mucho, al final, Donald Trump también logró lo que quería. Lo primero es que desmontó en una sola sentada a su más agudo crítico en América Latina. Camilo Reyes, excanciller y exembajador de Colombia en Estados Unidos, lo explica así: “Tras la cita, Trump va a poder decir: ‘Miren que sí puedo, a través de una estrategia de ejercicio de poder, como fue Venezuela, lograr que un líder opositor termine cooperando en los términos que necesita Estados Unidos’”.

Trump, que demostró con su reconciliación con Elon Musk que prefiere la practicidad a los rencores, explicó de manera sencilla por qué no tuvo problema en ser amable con Petro, aun cuando este le había dicho de todo en el pasado. “Él y yo no éramos exactamente los mejores amigos, pero no me sentí ofendido porque nunca lo había conocido, no lo conocía en absoluto”, aclaró. Petro, quien había tomado la bandera antiyanqui para ser un líder global y para agitar sus causas internas, tampoco tuvo lío en soltarla. “Me gustan los gringos francos, que digan lo que sienten”, le dijo a Julio Sánchez Cristo.

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El cambio fue más allá del discurso. En la misma semana ya se registraba un viraje casi total en los temas que le importan al Tío Sam. Lo primero fue la extradición de Pipe Tuluá, en la antesala de la cita. Como se sabe, aunque el Gobierno ha autorizado cerca de 580 extradiciones, la negativa de enviar capos inmersos en los procesos de la paz total ha generado fricciones. Su envío a los Estados Unidos fue interpretado como una ofrenda previa al encuentro.

El día después de la visita también se confirmó que, en el encuentro, Petro le había entregado a Trump una lista de “objetivos de alto valor”, cabecillas cuya prioridad era capturar. El Gobierno confirmó que en esa lista estaban alias Pablito, del ELN; alias Mordisco, de las disidencias; y alias Chiquito Malo, cabecilla del Clan del Golfo.

Visita del Presidente Gustavo Petro al Presidente Donald Trump
Donald Trump - Presidente de Estados Unidos. Foto: AP

Una conclusión lógica de este anuncio es que, en la visita a Trump, el presidente Petro habría cedido en su política de paz total, una de las banderas de su Gobierno y que ha generado debate precisamente por la renuncia que ha hecho el Estado de perseguir a esos delincuentes en aras de lograr acuerdos con ellos. El tema más controversial se da con Chiquito Malo, pues el Clan del Golfo (a diferencia del ELN) sigue negociando con el Gobierno y sobre él había una suspensión de la orden de captura. En una publicación en X, el grupo armado expresó: “Por orden del Estado Mayor Conjunto, la delegación de EGC en la mesa de negociación suspenderá provisionalmente las conversaciones con el Gobierno para realizar consultas y aclarar la veracidad de la información”.

No fue el único gran giro en lo que pasó en este frente. Miguel Ceballos, excomisionado de paz, explica un segundo giro de gran trascendencia: “Uno de los primeros efectos claros y no especulativos de la reunión es la ofensiva directa contra el ELN, en la cual, por primera vez, el Gobierno Petro recurre a los bombardeos contra esa guerrilla en un territorio de frontera con Venezuela, como es el Catatumbo. En mi opinión, esta ofensiva de Colombia y Estados Unidos contra el ELN muy posiblemente se replicará en otras zonas de frontera, entre ellas Arauca”, dice.

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“He ordenado un catorceavo bombardeo de la fuerza pública en mi gobierno, esta vez en el Catatumbo. Siete miembros del ELN han muerto, uno fue capturado y 12 fusiles han sido recuperados. Hace tres años se le propuso al ELN un proceso de paz. Nos respondió hace un año asesinando 200 campesinos en el Catatumbo. Los nombres de los capos de capos que he entregado a Trump no viven en Colombia y son parte de la multinacional de la cocaína… Hace mucho tiempo, los nombres de los capos de capos ya están en los organismos de inteligencia de los EE. UU. Quienes quieran seguirlos desde Colombia y no acepten el camino de la paz, que comienza desmantelando las infraestructuras del narcotráfico y el oro ilícito, simplemente correrán la consecuencia de ser hacedores de violencia. Al final es una decisión individual, pero aconsejo, por una Colombia grande, que escojan la paz”, escribió el presidente en un trino.

Kevin Whitaker, exembajador de Estados Unidos en Colombia, asegura que es “obvio que los dos presidentes se cayeron bien, pero más importante aún es que acordaron colaborar en la lucha contra grupos ilegales narcotraficantes, y sobre Venezuela”.

Las operaciones en la frontera no son de poca monta. En este momento, para el Gobierno Trump, el vecino país es un asunto de primer orden. El Gobierno de los Estados Unidos ha dicho que “está a cargo” de Venezuela y ha dejado saber que Delcy Rodríguez les copia en todo.

Pero, según Ceballos, si hay algo que pueda afectar la primera fase de estabilización, como la llamó Marco Rubio, es precisamente la presencia de grupos armados como el ELN y las Farc. “Eran prácticamente grupos paramilitares al servicio de Maduro. Una guerra de guerrillas nadie la gana”, advierte.

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En este momento, para el Gobierno Trump, el vecino país es un asunto de primer orden. Foto: Getty

En relación con Venezuela, el cambio –hasta ahora– también es profundo. Petro no volvió a decir que Nicolás Maduro fue secuestrado por los Estados Unidos ni que se había invadido Caracas. Y, de hecho, en su entrevista con Julio Sánchez dejó claro que no quiso hablarle del tema. Lo que sí contó fue un momento impactante de la cita: “(Trump) me preguntó si me había asustado o qué pensaba, más bien, de la acción en Caracas. Yo le dije que estaba acostumbrado a la guerra. Y pasamos a otro tema… No profundizamos más en el tema, pero me preguntó por Delcy y le dije la verdad… El pasado se evaluará, pero el presente y el futuro son lo fundamental”, aseguró.

Al final, quedó claro que Bernie Moreno tenía razón cuando dijo, a propósito del nuevo Petro, que “las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos cambian la mente de bastante gente”. El senador republicano, presente en la reunión, apuntó en los días siguientes a la cita un tema que también toca la médula de la Casa de Nariño: la carrera presidencial. El presidente Petro negó que este fuera un tema en la conversación: “No, para nada, no hablamos de elecciones”, dijo el primer mandatario.

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Gustavo Petro mostró con orgullo el libro que Trump le había firmado. Foto: Fotomontaje SEMANA

Moreno no entró en el detalle de si se había hablado de eso en la cita, pero sí dijo que lo más importante es que las elecciones sean “transparentes y libres”. Agregó que la decisión de quién es el líder es de los colombianos, pero es “importante que no pase algo como en Venezuela. No creo que vaya a pasar. No estamos pensando en eso”.

La suma de todos estos factores es esencial para entender las fotos llenas de buena vibra que llegaron desde la Casa Blanca. Como explica Reyes, en la diplomacia existe una enorme importancia de las formas y “a veces es más importante la forma que el fondo y a veces es más importante el mensajero que el mensaje”. Y en esta ocasión, cuando Colombia cambió el mensajero, logró que el mensaje trascendiera. Así, la llamada que logró el senador Rand Paul entre ambos mandatarios resultó ser el punto definitivo para que una historia turbulenta tuviera, por ahora, un final feliz.