Un colombiano detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) denunció que permanece bajo custodia desde agosto de 2025 y que, pese a que en noviembre se emitió una orden en su contra, esta aún no se ha hecho efectiva.
Ante esta situación y por las condiciones en las que asegura estar viviendo en el centro de detención, el ciudadano decidió iniciar una huelga de hambre para exigir el cumplimiento de la medida.
El caso corresponde a Gerson Nicolás Romero, ciudadano colombiano, quien denunció en un video compartido a Telemundo por sus familiares que tanto él como otros detenidos reciben alimentos “en mal estado” y que además se les presta un “muy mal servicio de salud, tanto mental como dental”
Sin embargo, una de las declaraciones que más polémica desató fue que los detenidos eran “obligados a consumir medicamentos para mantenernos dormidos”, mencionó Romero.
De igual forma, el ciudadano colombiano afirmó que había sido amenazado en varias ocasiones con no ser enviado a su país de origen, sino trasladado a Honduras o Uganda.

La política de expulsión de migrantes a terceros países fue nuevamente autorizada de forma provisional por un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos, tras suspender una decisión previa emitida el 25 de febrero por el juez de Boston, Brian Murphy, que bloqueaba esta medida del gobierno de Donald Trump.
La corte indicó que tomará una decisión de fondo en las próximas semanas, una vez revise los argumentos de ambas partes.

El caso busca definir si el gobierno puede expulsar a migrantes sin previo aviso a países distintos a su origen o a lugares donde podrían enfrentar persecución o tortura, como advirtió el juez en su fallo inicial.
En medio de este contexto, Gerson Nicolás Romero permanece en un limbo jurídico en el centro de detención de Bluebonnet, ubicado en Anson, Texas. Allí, el colombiano completa cinco días en huelga de hambre, asegurando que no es el único detenido que lleva meses a la espera de una resolución.

De igual forma, el hermano del ciudadano colombiano indicó que desconocen su estado actual y que, en varias ocasiones, han llegado a temer por su vida.
“Ahorita no sé nada de él; hasta el día de hoy no tengo conocimiento del estado de salud de mi hermano. Estamos totalmente preocupados como familiares, porque se encuentra allá detenido y no nos dan solución alguna”, declaró a la cadena de televisión Telemundo.

Asimismo, informó que a su hermano le estarían suministrando medicamentos como Rivotril y Azepan para mantenerlo dormido y con un estado de ánimo estable.
Ambos fármacos son utilizados como ansiolíticos y sedantes, generalmente indicados para tratar trastornos de ansiedad, crisis de pánico, insomnio o episodios convulsivos, ya que actúan sobre el sistema nervioso central produciendo un efecto calmante y relajante.
