El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) planea ampliar su red de centros de detención en el país. Esta estrategia incluye la adquisición y adaptación de nuevas instalaciones para aumentar la capacidad del sistema de detención migratoria.

De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), las autoridades estadounidenses buscan incrementar el número de centros de detención para personas tramitadas por procesos migratorios, con el objetivo de mejorar la capacidad operativa del sistema mientras avanzan los procedimientos judiciales relacionados con inmigración.
Información del DHS indica que el plan contempla aumentar la capacidad de detención hasta cerca de 92.600 plazas antes de noviembre de 2026, lo que implicaría una expansión significativa frente a los niveles actuales.

La estrategia incluye la compra o reconversión de edificios, como almacenes industriales, para convertirlos en centros de procesamiento o detención de migrantes. En algunos casos, estas instalaciones tendrían capacidad para albergar a miles de personas mientras se resuelven sus casos migratorios.
Las autoridades migratorias han explicado que el objetivo de esta expansión es fortalecer el funcionamiento del sistema migratorio y acelerar el manejo de los casos, especialmente en un momento en que se prevé un incremento en las operaciones de control y detención en diferentes regiones del país.
Según datos de ICE, el número de personas detenidas por inmigración ha aumentado de manera considerable en los últimos años. Para el año 2019, durante el primer mandato de Trump, había aproximadamente 50.000 personas en los centros de detención; ahora, en 2026, en el segundo mandato de Donald Trump, la cifra alcanzó los 76.000 detenidos, un aumento de más del 50 % de detenidos en 7 años.

Para los inmigrantes, el incremento de centros de detención significa que más personas podrían permanecer bajo custodia mientras se desarrollan sus procesos migratorios, que pueden incluir audiencias ante jueces de inmigración o procedimientos de deportación.
Las instalaciones de detención migratoria son administradas por ICE y operan bajo normas específicas que regulan aspectos como las condiciones de alojamiento, los servicios médicos y los procedimientos internos dentro de los centros.

Las autoridades explicaron que los nuevos centros de detención están pensados como instalaciones “de extremo a extremo”, lo que significa que estarán diseñados para manejar distintas etapas del proceso migratorio en un solo lugar. De acuerdo con el DHS, el objetivo es evitar la dependencia de una infraestructura dispersa, lo que podría permitir una gestión más eficiente de los casos.
Además, el departamento señaló que las nuevas instalaciones deberán cumplir con los estándares de detención establecidos por ICE. Estos estándares regulan aspectos relacionados con las condiciones y el funcionamiento de los centros.
