El Congreso de Estados Unidos aprobó este martes un proyecto de ley que destina 70.000 millones de dólares para financiar la política migratoria del presidente Donald Trump durante el resto de su mandato, una medida que fortalece uno de los pilares centrales de su agenda política.

La iniciativa, que había recibido el visto bueno del Senado la semana pasada, fue aprobada ahora por la Cámara de Representantes y pasará al despacho presidencial para su promulgación.
El texto contempla cerca de 38.000 millones de dólares para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), unos 26.000 millones para la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y alrededor de 5.000 millones para gastos imprevistos.
Estos recursos se suman a los casi 140.000 millones de dólares aprobados el año pasado por el Congreso, también controlado por los republicanos, para reforzar las medidas contra la inmigración irregular.

La aprobación representa una victoria para Trump en momentos en que sectores de línea dura dentro de su base política exigen mayores resultados.
Estos grupos consideran insuficiente el número de expulsiones realizadas por el Gobierno, que no ha alcanzado la meta de un millón de deportaciones anuales.

Tom Homan, uno de los principales responsables de la estrategia migratoria de la administración, adelantó que las operaciones se intensificarán en los próximos meses, especialmente en Nueva York, una ciudad que tradicionalmente respalda a los demócratas.
Tras la votación, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, celebró que “los demócratas no podrán retirar la financiación” del ICE y de la CBP durante los próximos años.

La aprobación ocurre en medio de fuertes controversias sobre las actuaciones de ambas agencias. Los demócratas habían impulsado reformas tras la muerte de Renee Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses abatidos por agentes federales durante manifestaciones contra operativos del ICE en Mineápolis en enero.
La oposición también reclamaba nuevas restricciones para las operaciones migratorias, entre ellas el uso obligatorio de cámaras corporales por parte de los agentes. Sin embargo, ninguna de esas medidas fue incluida en la versión final del proyecto.

“Consideramos que los dólares de los contribuyentes deberían utilizarse para hacer la vida más asequible para los estadounidenses, no para dar un nuevo cheque en blanco de 70.000 millones de dólares al ICE”, afirmó el lunes el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries.
El texto tampoco incorporó algunas de las propuestas defendidas por Trump, como una partida de 1.000 millones de dólares para construir un salón de baile en la Casa Blanca ni un fondo de 1.800 millones destinado a compensar a supuestas víctimas de la “politización de la justicia”, una iniciativa que generó rechazo tanto entre demócratas como entre varios legisladores republicanos.
*Con información de AFP.
