Estados Unidos lanzó una serie de ataques aéreos contra el régimen de Maduro durante la madrugada del sábado 3 de enero. Poco tiempo después, el presidente Donald Trump afirmó que las fuerzas de su país habían capturado y sacado del país al dictador venezolano.
Las primeras explosiones potentes se escucharon poco antes de las 2 de la mañana en Caracas y sus alrededores, y continuaron hasta las 3:15 de la tarde.
Donald Trump anunció minutos después, en su cuenta de Truth Social, que Estados Unidos “ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela” y que Maduro y su esposa fueron capturados y sacados del país.

Imágenes que circulaban en redes sociales mostraban misiles surcando el cielo y luego impactando. También se vieron helicópteros sobrevolando Caracas.
Explosiones seguidas de columnas de humo e incendios tuvieron como objetivo Fuerte Tiuna, el complejo militar más grande de Venezuela, sede del Ministerio de Defensa y la Academia Militar.

De gran tamaño, alberga no solo instalaciones militares, sino también viviendas urbanas para tropas, donde residen miles de familias.
Cuenta con amplias instalaciones, áreas administrativas, centros de formación y fuertes medidas de seguridad.

A lo largo de los años ha sido escenario de decisiones clave del país y punto de resguardo del poder político.
En distintos momentos, el dictador Nicolás Maduro había permanecido allí protegido por su carácter de sede militar y gubernamental.
Su historia está ligada al desarrollo de las Fuerzas Armadas venezolanas y al control institucional del Estado.

Durante la intervención militar, se escucharon otras explosiones cerca del complejo aeronáutico La Carlota, un aeropuerto militar y privado, en el este de Caracas.
Otras explosiones se reportaron en el oeste del país, en La Guaira (aeropuerto internacional y puerto de Caracas), en Maracay, capital del estado de Aragua (a 100 km al suroeste de Caracas), y en Higuerote (a 100 km al este de Caracas), en el estado de Miranda, en la costa caribeña.
Nadie sabía con exactitud dónde se alojaba el presidente venezolano, ya que se rumoreaba que había estado cambiando de residencia con frecuencia en los últimos meses.

Trump afirmó haber seguido la operación para capturarlo en directo, “como si fuera un programa de televisión”.
“Estaba en un lugar muy vigilado (...). De hecho, era como una fortaleza”, declaró, explicando que Maduro había intentado ingresar en “una zona de seguridad rodeada de acero sólido”, pero que “lo atraparon” antes de que pudiera hacerlo.
“Se rindieron sin oponer resistencia”, declaró posteriormente el general Caine.
El presidente estadounidense publicó una foto en la que Maduro aparece esposado y con gafas que le cubren los ojos, a bordo del buque de guerra USS Iwo Jima.
*Con información de AFP.
