Un centro de detención de inmigrantes operado por ICE en el sur de Texas entró en confinamiento tras la confirmación de casos de sarampión, una enfermedad viral altamente contagiosa que ha resurgido en Estados Unidos.

ICE activó cuarentenas y suspendió movimientos internos para contener el brote
El Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en el sur de Texas, se encuentra prácticamente en estado de confinamiento.
La noticia se dio a conocer luego de que las autoridades sanitarias confirmaran dos casos activos de sarampión entre personas detenidas, según comunicó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos.
El sarampión es una de las enfermedades virales más contagiosas conocidas, que se propaga con facilidad en ambientes cerrados y densamente poblados.
ICE informó que, tras confirmarse las infecciones el 31 de enero de 2026, el cuerpo sanitario de la propia agencia actuó de inmediato para cuarentenar a los individuos infectados y a quienes tuvieron contacto cercano con ellos.
Además, se suspendieron todos los movimientos internos dentro de la instalación para intentar frenar cualquier transmisión adicional.
Casos de sarampión provocan cuarentena en instalaciones del ICE en Texashttps://t.co/B6ArvUOaS8
— Acierta Oaxaca (@AciertaOaxaca) February 2, 2026
El centro afectado, conocido como el South Texas Family Residential Center, ha sido objeto de atención pública en las últimas semanas.
Fue ahí precisamente donde un juez federal ordenó recientemente la liberación de un niño de 5 años y su padre, quienes habían sido detenidos por ICE en Minneapolis y trasladados a Texas.
La medida de suspender la actividad interna surge en un contexto sanitario más amplio: en 2025, los Estados Unidos experimentaron un resurgimiento del sarampión, con 2.267 casos y 49 brotes reportados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Estas cifras supusieron un marcado aumento respecto al año anterior.
Aunque los datos nacionales abarcan múltiples estados y poblaciones, los centros de detención han sido considerados particularmente vulnerables dada la proximidad física de las personas y las limitaciones de espacio para un aislamiento efectivo.
Confinamiento total tras casos confirmados
En la práctica, el manejo de un brote dentro de una instalación de detención supone retos tanto sanitarios como éticos.
Las autoridades de ICE señalaron que los detenidos están recibiendo atención médica adecuada, incluido acceso a atención de emergencia y seguimiento clínico continuo.
Sin embargo, defensores de los derechos de los inmigrantes y grupos comunitarios han señalado preocupaciones persistentes sobre las condiciones de detención.
La atención se centra particularmente cuando se trata de familias con niños pequeños, quienes son más susceptibles a las complicaciones del sarampión.
El contexto político también influye en la percepción y respuesta a este tipo de crisis.
La política migratoria de los últimos meses ha impulsado un aumento en la detención de familias en la frontera y en centros como el de Dilley, lo que ha despertado debate entre autoridades y organizaciones civiles sobre la mejor manera de equilibrar el cumplimiento de las leyes de inmigración con la protección de la salud pública.

A medida que sigue la cuarentena en Dilley, las autoridades de salud estatales y federales continúan monitorizando la situación para evitar un mayor brote y garantizar la seguridad de las personas bajo custodia.
Expertos en salud pública recuerdan la eficacia de la vacunación con la vacuna MMR (sarampión, paperas y rubéola) para prevenir la propagación de esta enfermedad.
