El Hermeus Quarterhorse es un avión hipersónico en desarrollo por la empresa estadounidense Hermeus Corporation, que diseña múltiples prototipos dentro de su programa de aeronaves de alta velocidad.
El proyecto Quarterhorse está estructurado como una serie de aeronaves de prueba, concebidas para avanzar rápidamente en capacidades técnicas clave. El primer modelo operativo, el Quarterhorse Mk 1, es un avión no tripulado diseñado para demostrar despegue y aterrizaje a alta velocidad, una parte crítica del desarrollo de cualquier aeronave supersónica o hipersónica.

La meta de la compañía es crear una plataforma que pueda alcanzar velocidades superiores a Mach 5 (cinco veces la velocidad del sonido), lo que permitiría, en teoría, vuelos como Nueva York a Londres en menos de una hora si se cumple su visión de aeronave operacional.
Las pruebas del Quarterhorse Mk 1 son un hito importante. Desde su vuelo en Mayores Fuerzas Aéreas base Edwards en California, el Mk 1 ha volado de manera exitosa, demostrando que la ingeniería y el diseño pueden responder a desafíos únicos en aeronaves de alta velocidad. Hermeus destacó que este avance se logró en poco más de un año, desde el diseño hasta el vuelo, un ritmo de desarrollo inusual en la industria aeroespacial moderna.
Detrás del proyecto hay también apoyo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que ha invertido 60 millones de dólares para acelerar el programa, con inversiones que han permitido avanzar en pruebas y tecnologías clave para el éxito del desarrollo hipersónico.

Una de las claves del Quarterhorse es que se trata de una aeronave totalmente autónoma, lo que permite realizar ensayos sin pilotos a bordo. Esto reduce riesgos, baja costos y acelera el aprendizaje tecnológico a partir de cada prototipo.
Los primeros prototipos utilizan motores basados en diseños existentes, como el GE J85, que históricamente se ha usado en aviones militares, proporcionando potencia para vuelos de alta velocidad. En versiones futuras se contempla la adaptación o sustitución por motores más potentes (como el Pratt & Whitney F100 en el Mk 2), lo que habilitaría aún mayor rendimiento de vuelo.
Este enfoque progresivo también incluye pruebas de sistemas auxiliares, como el manejo térmico, la energía y el control de vuelo, elementos críticos para soportar las tensiones asociadas con velocidades hipersónicas.

A pesar de los avances, todavía existen desafíos técnicos y regulatorios significativos antes de que un avión hipersónico operativo pueda transportar pasajeros de manera segura y económica. Las aeronaves necesitan superar problemas de durabilidad estructural, gestión térmica a altas velocidades y eficiencia de combustible, además de cumplir normas de seguridad más estrictas.
Hermeus y sus prototipos de la serie Quarterhorse hacen parte de un ecosistema de innovación que busca no solo romper récords de velocidad, sino establecer las bases de una nueva era de aviones reutilizables y de alta velocidad.
