Taryn Smith, una mujer estadounidense, logró cruzar el océano Atlántico remando y, con ello, puso su nombre en la historia de los desafíos extremos.
Para muchas personas, la idea de cruzar el océano remando puede sonar a una historia llena de fantasía; sin embargo, con logros como los de Smith, cada día la realidad supera más a la ficción.

Este importante acontecimiento fue alcanzado por esta mujer con tan solo 25 años de edad: se convirtió en la primera mujer de Estados Unidos en superar el World’s Toughest Row en solitario.
El World’s Toughest Row es considerado la regata de remo oceánico más exigente del mundo. Abarca cerca de 4.800 kilómetros desde las Islas Canarias hasta Antigua y Barbuda, en la edición de la Ruta del Atlántico.

Smith logró hacerlo en la modalidad solitaria, una de las más complejas dadas las circunstancias. El tiempo que registró la joven de 25 años fue de 46 días, 3 horas y 37 minutos.
Ella decidió dejar atrás todo lo que la ataba a tierra firme para buscar romper récords. Pasó la Navidad y el Año Nuevo en alta mar, remando con un único objetivo: ser la primera mujer estadounidense en realizar la hazaña en esta competición.
El promedio de avance diario que registraba era de entre 10 y 12 millas. En medio de esta aventura, las condiciones que se deben afrontar son realmente extremas.
Problemas que puede presentar una persona en medio del desafío
- Rutina bajo condiciones extremas, que impiden un descanso real; en ocasiones, las jornadas remando van desde las 10 hasta las 12 horas.
- No hay un sueño reparador: regularmente el sueño puede ser fragmentado, en medio de todo lo que se presenta.
- Malestares físicos, como mareo; lesiones cutáneas como ampollas o afectaciones por el sol. La sal es uno de los elementos que más puede generar complicaciones.
- No comer bien a raíz del calor, el cansancio o la repugnancia hacia la comida.
- Deshidratación a raíz del gran esfuerzo físico.
- Condiciones meteorológicas adversas, que pueden hacer difícil el avance; así como vuelcos y golpes que puedan recibirse en medio de estas.
- Fallos inesperados en el equipamiento, como remos, timones, elementos electrónicos, paneles solares o cualquier otro componente que pueda fallar.

Sin lugar a dudas, lo alcanzado por Taryn Smith se convierte en un ejemplo de superación: demuestra que todo lo que se proponga, con disciplina y sacrificio, puede ser logrado.










