El pasado 3 de enero, en las horas de la madrugada, un operativo militar de los Estados Unidos que se llevó a cabo en territorio venezolano pudo dar con la captura del dictador Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Este hecho ha causado revuelo a nivel mundial, pues Maduro, anteriormente, en múltiples ocasiones, aparecía retando a Estados Unidos por medio de sus declaraciones.
La muy famosa frase “vengan por mí” fue una de esas provocaciones que Maduro profirió contra el Gobierno norteamericano hace algún tiempo.

De acuerdo con la información brindada por Pete Hegseth, jefe del Pentágono, el lunes 5 de enero, cerca de 200 militares estadounidenses estuvieron involucrados en la operación militar en Venezuela del 3 de enero.
“Casi 200 de nuestros mejores estadounidenses fueron al centro de Caracas y detuvieron a un individuo acusado, buscado por la justicia estadounidense, en apoyo de las fuerzas del orden, sin que muriera un solo estadounidense”, informó Hegseth.
A esto también se suma la tensión legal que este caso ha generado, pues hay quienes cuestionan la legitimidad de la operación, algunos afirman que el gobierno del presidente Donald Trump debió informar al Congreso de los Estados Unidos antes de llevar a cabo cualquier movimiento militar.
Donald Trump hace algún tiempo ya había hecho declaraciones respecto a su inexistente deseo informar al Congreso ante un posible operativo: “No me importaría decírselo. No es para tanto. No tengo por qué decírselo. Eso está probado, pero no me importaría en absoluto. Solo espero que no lo filtren. Son políticos y realizan filtraciones como si tuviesen un colador”.
La captura de Nicolás Maduro y su esposa fue una de las causas para que miles de venezolanos alrededor del mundo salieran a las calles a celebrar.

Pese a eso, la incertidumbre crece, pues no se sabe con certeza cómo se hará la transición democrática que se pretende realizar en Venezuela.
Delcy Rodríguez, quien era vicepresidenta de Maduro, tomó posesión el pasado lunes 5 de enero como presidenta encargada del país bolivariano.
Diferentes Estados han mostrado rechazo frente a las medidas adoptadas por el gobierno de Donald Trump para frenar el narcotráfico.
El Gobierno estadounidense había afirmado el mismo día en que se detuvo a Maduro que empresas petroleras de los Estados Unidos invertirían en Venezuela.
La ONU recientemente se pronunció respecto al operativo de los Estados Unidos, indicando que este “socavó un principio fundamental del derecho internacional”.
