El alcalde Sean Ryan firmó una orden ejecutiva que prohíbe a la ciudad ayudar en operaciones de inmigración civil y protege la información de los residentes.

¿Qué establece la orden ejecutiva?
En su primera orden ejecutiva desde asumir el cargo, el alcalde de Buffalo, Sean Ryan, firmó una directiva que restringe significativamente la cooperación de la ciudad con las autoridades federales de inmigración, en particular con U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE).
Con esta norma se busca proteger a los residentes, incluidas las personas inmigrantes, en sus interacciones con el gobierno local.
La medida, publicada este lunes en un acto oficial, prohíbe que empleados, recursos y fondos de la ciudad de Buffalo se utilicen para apoyar operaciones de inmigración civil federales, como detenciones o consultas de estatus migratorio que no estén acompañadas de una orden judicial válida.
Según el texto de la orden ejecutiva:
- Se prohíbe a los empleados de la ciudad ayudar en la ejecución de leyes federales de inmigración civil, incluyendo compartir datos no públicos o poner a disposición instalaciones municipales para este propósito.
- Se prohíbe la recopilación de información sobre estatus migratorio por parte de personal municipal, salvo cuando ya lo exige la ley.
- Los departamentos deben reportar anualmente al alcalde cualquier solicitud de información o asistencia de agencias federales de inmigración.
- Se ordena capacitación para que el personal entienda y cumpla estas incompatibilidades.
La orden no impide que la ciudad coopere en casos criminales.
🇺🇸 | AHORA: El alcalde de Buffalo, Nueva York, Sean Ryan, firmó una orden ejecutiva que restringe las operaciones de ICE y limita la cooperación local. pic.twitter.com/lvj4RWKOzN
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) January 27, 2026
Buffalo continuará honrando órdenes judiciales para arrestos y detenciones cuando correspondan a presuntos delitos graves, independientemente del estatus migratorio del individuo.
El alcalde Ryan explicó que la medida busca eliminar el “efecto escalofriante” que la cooperación con ICE puede generar en comunidades inmigrantes y asegurar que todos los residentes se sientan seguros al acudir a servicios públicos, como atención médica, educación o trámites municipales.
“No queremos que nadie tenga miedo de venir a City Hall porque alguien pueda llamar a ICE”, dijo Ryan en la conferencia donde anunció la orden.
Ryan también argumentó que muchas de las operaciones recientes de inmigración federal han generado temor entre familias y trabajadores.
Esto puede dificultar que personas que conviven legalmente o pagan impuestos en la ciudad accedan a servicios esenciales.

Reacciones locales y pleito nacional
Según lo que se registra en un artículo de
Newsweek, la orden ha generado reacciones encontradas dentro de la comunidad política y social de Buffalo:
Grupos defensores de inmigrantes celebraron la decisión, afirmando que brinda protección y promueve confianza en las autoridades locales, al tiempo que solicitaron acciones legislativas similares a nivel estatal para garantizar protecciones más amplias.
Representantes republicanos y algunos líderes comunitarios criticaron la medida, argumentando que limitar la cooperación con las autoridades federales puede debilitar la seguridad pública y complicar la labor de la policía y otros cuerpos de seguridad.

La orden de Ryan se enmarca dentro de un contexto más amplio en el que varias ciudades estadounidenses han adoptado políticas de no cooperación con ICE o han reforzado sus límites en ese aspecto.
Esto ha generado tensiones entre gobiernos locales y federales sobre competencias en la ejecución de la ley migratoria.
