Organizaciones sociales y activistas convocan a un apagón nacional este 30 de enero para protestar contra ICE, en medio de crecientes denuncias por uso excesivo de la fuerza y un debate político que amenaza con un nuevo cierre del Gobierno federal.

Llamado al “apagón nacional” el 30 de enero
La polarización en torno a las prácticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos ha escalado a un nuevo hito: activistas y organizaciones progresistas están promoviendo un “cierre nacional” para el viernes 30 de enero de 2026,
Con este llamado se insta a la población a no asistir a clases, ni al trabajo, ni realizar compras, en protesta contra la financiación de la agencia y sus tácticas de aplicación de la ley, como lo dice National Shutdown.
La iniciativa, difundida a través de redes sociales y plataformas de activismo cívico, exige la retirada de fondos federales para ICE.
Además, busca presionar al Congreso para que no apruebe el paquete de financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que incluye recursos para la agencia.La convocatoria se presenta como una respuesta a lo que los organizadores califican de “violencia institucional” y “violaciones de derechos civiles” por parte de ICE y otros agentes federales.
La campaña se desarrolla en el contexto de dos incidentes mortales ocurridos en Minneapolis, Minnesota, que han puesto nuevamente el foco en las tácticas de ICE y la Patrulla Fronteriza.
El primero ocurrió el 7 de enero, cuando Renee Good, una ciudadana estadounidense, fue fatalmente disparada por un agente federal durante una intervención en una zona residencial, lo que desencadenó protestas masivas contra la presencia de ICE en la ciudad.
Más recientemente, el 24 de enero de 2026, Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, fue asesinado por agentes de la Patrulla Fronteriza en circunstancias que han generado indignación y cuestionamientos públicos.
Videos y testimonios indican que Pretti intentó ayudar a manifestantes y fue rociado con gas pimienta antes de recibir varios disparos por parte de los agentes, según informes recopilados por medios internacionales.

Movimiento social y estrategias de protesta
Activistas que promueven el cierre nacional han adoptado tanto tácticas tradicionales de movilización como el uso de plataformas digitales para coordinar acciones.Los llamados a “no trabajar, no estudiar y no comprar” buscan replicar estrategias de huelgas generales y protestas económicas que han surgido en otros contextos, con el fin de amplificar la presión política.
Este episodio ocurre en un momento de intensas discusiones sobre la autoridad y responsabilidad de las agencias federales de aplicación de la ley en Estados Unidos. Los críticos de ICE argumentan que sus operaciones han generado miedo, separaciones familiares y, en casos extremos, muertes evitables, y señalan que la falta de transparencia en investigaciones internas alimenta la desconfianza pública.
A medida que se acerca el 30 de enero, analistas políticos y organizaciones civiles observan con atención si la convocatoria a un apagón nacional logra traducirse en una participación significativa.

De darse esta convocatoria, influirá en el curso legislativo sobre la financiación del DHS y la supervisión de las agencias federales.
